En agosto de 1942, una asediada Malta estuvo a pocas semanas de rendirse porque sus 300.000 habitantes ya no podían ser alimentados. Churchill tomó la decisión personal de salvar a toda costa la “isla fortaleza”. No se trataba simplemente de una cuestión de estrategia, sino de prestigio nacional, cuando la fortuna y la moral de Gran Bretaña habían caído a su punto más bajo.
Por las páginas de este libro veremos desfilar catastróficos hundimientos de buques, junto con luchas por rescatar a los supervivientes y salvar los barcos siniestrados. Max Hastings describe esta historia como una de las más extraordinarias que jamás haya contado. Hasta las últimas horas, ningún participante de ninguno de los dos bandos pudo saber cuál sería el resultado de una epopeya de suspense y valor en tiempos de guerra.
Las migraciones, el terrorismo, las tensiones entre el capitalismo y los nacionalismos y la revolución de las comunicaciones de principios del siglo xx propulsaron el destino de Joseph Conrad. En esta magistral e innovadora interpretación de la biografía de una de las grandes voces de la literatura moderna, Maya Jasanoff presenta al autor como un auténtico profeta de lo global. Tras emigrar desde Polonia hasta Inglaterra, y en sus múltiples viajes (de Malasia al Congo, pasando por el Caribe), Conrad navegó por un planeta interconectado y lo plasmó en una obra literaria de extraordinaria profundidad. La historia de su vida es también la historia de la globalización y un veraz reflejo de las aspiraciones y los retos del mundo moderno.
¿Por qué suena mejor pringao que pringado, pero Estado que Estao? ¿Es verdad que eso de Si querría, lo haría es una cosa muy vasca muy vasca? ¿Es realmente peor decir asín en vez de así? Las respuestas a estas preguntas se encuentran en este libro, un volumen coral en el que dialectólogos e historiadores de la lengua española presentan de forma didáctica y cercana algunos de los hallazgos de los últimos años.
La guerra ha terminado. España está en ruinas. En el cementerio de Alicante exhuman los restos de José Antonio Primo de Rivera. Sus camaradas falangistas van a llevarlo a hombros hasta enterrarlo en El Escorial, morada de reyes, sepulcro imperial. Durante once días y diez noches, el cortejo fantasmagórico avanzará por pueblos y ciudades entre hogueras, escarcha, brazos enhiestos y propaganda: una epopeya fascista de 467 kilómetros para demostrar quién manda en la nueva España.
Sin embargo, la guerra no ha terminado. Una memoria se está construyendo y otra memoria se quiere borrar. En esos días crudos del otoño de 1939, miles de vidas humildes sufren la zarpa de la represión. Presos, fusilados, exiliados, trabajadores forzados, internos en campos de concentración, maestros depurados, vencedores desgraciados para siempre. El régimen trata de esconderlos. Pero ahí están: presentes.
Paco Cerdà, que trazó el rostro humano del 14 de abril, compone una vibrante sinfonía de posguerra. Con un coro de voces olvidadas por la Historia. Con el delirio megalómano de un mito –José Antonio– al servicio de su amo: Franco. Presentes es un viaje al corazón de nuestras tinieblas. El conmovedor relato de quienes soñaron unos ideales jamás enterrados.
El emperador romano Cómodo quería matar un rinoceronte con arco y flechas, y quería hacerlo en el Coliseo. Su pasión por la caza era tan ferviente que soñaba con abatir todo tipo de bestias, y su destreza era tal que se afirmaba que nunca erraba un blanco. Durante catorce días, a finales del año 192 d. C., Cómodo organizó los combates entre gladiadores más fastuosos y espectaculares que Roma hubiera visto jamás. La gente acudió desde remotas regiones del imperio para presenciar un espectáculo en el que el propio emperador sería la atracción estrella, pues planeaba luchar en la arena como un gladiador más.
¿Por qué los gobernantes gastaban ingentes recursos en tan desmesurados espectáculos? ¿Por qué la plebe disfrutaba presenciando la matanza de animales y la lucha a muerte entre los hombres? ¿Cómo comprender en la actualidad su verdadero significado? Con brillantez y agilidad, Jerry Toner responde a estas preguntas examinando, entre otras, las nociones de honor personal, vigor viril y sofisticación que convertían los juegos en un poderoso relato sobre sí mismos que a los romanos les encantaba contarse.
¿Qué fue de los líderes nazis que acompañaron a Hitler?
Rommel, Goebbels, Göring, Himmler, Hess… Los líderes nazis que prefirieron seguir el final de Hitler
El suicidio como «solución final» para la élite nazi del Tercer Reich es un fenómeno poco estudiado que Philippe Valode analiza en este libro a partir de seis casos ejemplares: los de Rommel, Hitler, Goebbels, Himmler, Hess y Göring.
Son casos paradigmáticos que arrojan luz sobre otros muchos, los de miles de administradores territoriales, funcionarios, profesionales de todo tipo o industriales comprometidos, oficiales o trabajadores de los campos de concentración que, al término de la guerra, también prefirieron morir.