Soñar despierto es un libro redondo. La autora le escribe una larga carta a Miguel de Cervantes, una carta en la que analiza, con una mirada sagaz y absolutamente enamorada, el personaje de don Quijote. En ese análisis empieza por recriminarle a Cervantes, con inteligentes argumentos, los elementos de su novela con los que está en profundo desacuerdo. Es fascinante; la autora ofrece una radiografía inolvidable del famoso hidalgo, con un conocimiento exhaustivo y entusiasta de la obra, y también de otros de los personajes fundamentales. Se encara a Cervantes, sí, pero con razonamientos tan literarios como divertidos. Y después de esa enumeración, por supuesto, da las gracias al autor, y también entonces argumenta y recuerda al lector por qué esa obra es crucial para la historia de la literatura, por qué hay que leerla una y otra vez, como se recurre a las fuentes originales.
A la muerte de Marx, el 14 de marzo de 1883, el marxismo no existía. Circulaba sin duda alguna mala copia del viejo Manifiesto comunista y se había reimpreso el primer volumen de El Capital. Había también una traducción francesa de ese primer tomo, además de diversos textos breves, folletos y panfletos: el análisis de la Comuna de 1871, el discurso en el Congreso de La Haya de la Internacional. ¿Cómo entonces se produjo esta identificación entre socialdemocracia y movimiento obrero? En este libro, Montserrat Galcerán realiza una investigación histórica sobre la formación del marxismo a partir de su portador, el movimiento obrero. La autora rastrea los principales acontecimientos en cuyas interpretaciones se fraguó esta doctrina: las discusiones y publicaciones de la época, las tomas de posición político-teórica del movimiento obrero y especialmente de su organización paradigmática, la socialdemocracia alemana de finales de siglo XIX. Bajo esta perspectiva, el marxismo aparece no tanto como la aplicación práctica de las tesis de Marx, que como una lectura e interpretación específica de las mismas en el marco de la socialdemocracia. El marxismo fue sencillamente una invención funcional a un contexto donde las expectativas revolucionarias del propio Marx habían dejado de operar.
Una mirada lúcida al hombre detrás del nuevo papado.
Aires de cónclave, humo blanco, un nuevo papa. ¿quién es Robert Prevost, el hombre que hoy es León XIV? ¿Cómo su trayectoria puede marcar su papado? ¿Qué rasgos personales lo llevaron a ser elegido pontífice en tiempos en los que la Iglesia católica se debatía entre continuar el legado de Francisco I o retroceder las reformas avanzadas por este? ¿Cómo se lazó como papa de manera abrumadoramente mayoritaria y qué puede significar?
La periodista Elise Ann Allen, corresponsal en Roma del prestigioso portal especializado en temas vaticanos Crux (y muy familiarizada con el caso Sodalicio en el Perú), esboza un detallado y agudo perfil del ser humano que ocupa hoy el sillón de Pedro: su infancia en Chicago, su temprana vocación, los valores que lo formaron como agustino, su larga y constante labor como misionero en América Latina y en especial en Perú, su marcado carácter de líder en diversas instancias de la Iglesia, su relación con su antecesor, Jorge Mario Bergoglio, y su último tramo como cardenal y encargado del Dicasterio para los obispos en el Vaticano, que lo terminó de consagrar como un auténtico “ciudadano del mundo”. Todas estas facetas tienen especial importancia para anticipar cómo podrá marcar el papado de León XIV a la Iglesia en un mundo polarizado y en constante cambio como el actual. ¿Qué continuidades, pero también qué diferencias, ya han empezado a manifestarse en su primeras semanas de pontificado?
UN TEMA PARA EL DEBATE.
UN FENÓMENO EDITORIAL DESDE SU PUBLICACIÓN.
UN LIBRO QUE NO DEJARÁ A NADIE INDIFERENTE.
Mucho se ha dicho acerca de la incompatibilidad de la ciencia y la religión. La creencia de que una invalida la otra ha estado presente durante años. Y sin embargo, según avanza la tecnología, la sociedad y la cultura, esta noción pierde fuerza: nunca como en esta primera mitad del siglo XXI ha habido tantas pruebas científicas de la existencia de un Creador.
En este libro, José Carlos González-Hurtado muestra todas las pruebas que apuntan a Dios. Sin embargo, este no es un libro de religión. Haciendo hincapié en los grandes descubrimientos actuales con un estilo ágil y riguroso, el autor invita a la reflexión y el diálogo y expone en estas páginas la respuesta a la que probablemente sea la cuestión más trascendental a la que podemos enfrentarnos.