Experimente un año extraordinario entre la gente real de la antigua Grecia viendo cómo se preparan para el evento más importante de su calendario.
Estamos en el año 248 a. C y los antiguos griegos esperaban con ansias los 133º Juegos Olímpicos. Celebrados cada cuatro años en honor a Zeus, rey de los dioses Olímpicos, los Juegos son el punto culminante del calendario antiguo y un evento tanto social como deportivo. En Un año en la vida de la antigua Grecia, pasearemos doce meses en compañía de un elenco diverso de personajes, entre ellos una esclava fugitiva, un diplomático, un velocista y una futura novia, asistiremos al drama y la emoción de la construcción olímpica a través de sus ojos y veremos como las ciudades-estado dejaban de lado sus diferencias políticas con la esperanza de ganar una corona olímpica.
Un relato épico del humanismo y sus representantes, y una encendida reivindicación de la libertad de pensamiento.
«Hombre soy, y nada humano me es ajeno», sentenció Terencio. Sarah Bakewell se inspira en la famosa máxima del comediógrafo latino, para trazar una deslumbrante historia del pensamiento humanista, que al final se convierte casi en toda la historia de la humanidad: desde los griegos pasando por el Renacimiento italiano, la Ilustración francesa, los pensadores de la Segunda Guerra Mundial, hasta llegar a nuestros días, la desalentadora época del transhumanismo y la IA. Con un tono ágil, un sinfín de anécdotas, mucho ritmo y enorme erudición, nuestra autora reivindica el pensamiento basado en la cultura, la avidez por la sabiduría que late en los libros, el vínculo entre iguales, pero también en la felicidad, lo secular, la educación y la convivencia. Un extraordinario compendio de las virtudes humanistas al alcance de todo el mundo.
Carta a Moscú. Escritos antiestalinistas de un socialista sin partido reúne una veintena de textos que, de 1936 a 1975, muestran el temprano compromiso del autor con la defensa de un proyecto de transformación política, social y moral que se mantuviera siempre vigilante ante toda forma de dominio totalitario, ya fuera bajo un gobierno capitalista, fascista o comunista.«Estoy convencido, y he tratado de expresarlo en todos mis escritos, que para poder resistir contra el fascismo, tenemos necesidad no tanto de medios materiales, ni de armas, ni de grandes aparatos burocráticos, como sobre todo de un modo totalmente distinto de considerar la vida y los hombres. Sin él, nosotros mismos, queridos amigos, nos convertiríamos en fascistas. Es decir: en fascistas rojos. Y debo deciros que me niego a convertirme en un fascista, y mucho menos, en un fascista rojo».Silone es un revolucionario y un hombre honesto, y por tanto, huelga decirlo, un exiliado. Es uno de esos hombres que son denunciados como comunistas por los fascistas y como fascistas por los comunistas.―GEORGE ORWELL
Pilar Cernuda hace en estas páginas un recorrido por sus más de cincuenta años de profesión, en los que ha vivido experiencias que nunca imaginó; ha conocido a personajes a los que jamás pensó conocer por estas páginas pasan, entre otros, Serrat, Massiel, Yves Montand, Geraldine Chaplin, Theodorakis, Miguel Ríos o Melina Mercouri y sido testigo directo de situaciones insólitas y momentos que forman parte de la historia. También ha tratado a los compañeros de oficio más influyentes, a dirigentes de todos los partidos, presidentes de gobierno y, por supuesto, a los reyes. A través de sus recuerdos desvela confidencias que ha guardado durante este tiempo y que explican algunas decisiones de Estado e iniciativas políticas nunca aclaradas.
«Este libro no es una despedida de la profesión. Ni de la profesión ni de nada. Sigo, en todo, al pie del cañón. Mientras el cuerpo aguante, sienta pasión por el oficio y mis jefes sigan confiando en mí, estaré, como siempre, detrás de la noticia».
La obra «Biblia», mostrando con claridad las bases bíblicas de cada doctrina; lo que nos enseña la Biblia hoy acerca de los diferentes temas del cristianismo, y manteniendo al mínimo el uso de términos técnicos, nos hace ver cómo debemos comprender y aplicar a la vida cada una de esas doctrinas. Es un libro de lectura obligada para comprender los pasajes más destacados de las Escrituras, su Canon, el hecho de que toda la Biblia es la Palabra de Dios, y que sus enseñanzas fueron escritas para ser entendidas, la necesidad de las Escrituras y su suficiencia: contienen todo lo que Dios ha considerado necesario revelarnos. Escrito en un tono amistoso, «Biblia» apela tanto a las emociones y al espíritu como al intelecto, ayuda a superar ideas erróneas, a tomar mejores decisiones y a crecer espiritualmente.
Mi pequeña guerra puede ser considerada la novela europea más importante sobre la Segunda Guerra Mundial, como Viaje al fin de la noche de Céline lo fue sobre la Primera. Un clásico europeo que por fin podemos leer en España. Traducido a 11 lenguas. ¿Qué pasa cuando un hombre de clase obrera tiene talento para escribir y no quiere ser poeta? Que puede contar aquello que nunca se nos cuenta: la calle. No de una forma poética, no de manera reivindicativa, sino mostrando el ser humano en toda su imperfección y provocando sentimientos contradictorios.Hemos visto muchas películas y hemos leído muchos libros sobre la guerra, pero nunca nos han colocado en el punto de vista de esta novela. Mi pequeña guerra nos mete en una dimensión moral a la que no estamos acostumbrados. Necesitamos esta voz que no inventa y que no tiene reparos a la hora de contar. Ahí está la existencia, depravada y a la vez buscando la salvación a través de la música, el baile o la risa. Louis Paul Boon es el narrador, el que vive la guerra desde su lugar de siempre, el que quiere escribir sobre ella y no ser un poeta, el que está dispuesto a que también se vean sus miserias. La rabia le lleva a escribir sin limitaciones. Nunca hemos tenido una visión tan general de la guerra, el testimonio de la participación de cada ciudadano, la supervivencia vinculada a la depravación. Mi pequeña guerra: “Hay gente que se deja la vida blasfemando y otra que se da cabezazos contra las paredes. Tú escribes tu pequeña guerra”. Louis Paul Boon es el narrador de pequeñas secuencias de la vida cotidiana en Bélgica en plena Segunda Guerra Mundial. Él es testigo y actor muchas veces de momentos que solo se puede dar en situaciones límites para la condición humana. No quiere ser poeta, su punto de vista es diferente: «estas son las blasfemias y las oraciones del hombre pequeño frente a la gran guerra, son cantos, es LA BIBLIA DE LA GUERRA»