Las acusaciones que decenas de mujeres vertieron contra el productor Harvey Weinstein en 2017 propiciaron el movimiento feminista del #MeToo, que creó un altavoz en la red para que las mujeres denunciaran casos de acoso y agresión sexual. Sin embargo, el actual escenario en el que la «posverdad» impera, donde las fake news están a la orden del día, la credibilidad de las mujeres está más cuestionada que nunca.
Credibilidad explora la paradoja que surge de la convergencia entre el #MeToo y la crisis de la «posverdad». Banet-Weiser y Higgins proponen una reevaluación feminista de lo que acuñan como economía de la credibilidad; procesos que, más allá de los hechos, definen qué, cómo y a quién debemos creer. ¿Por qué son las mujeres las que son puestas en duda? A través del análisis de textos, series de televisión y casos tan mediáticos como el de Johnny Depp y Amber Heard, Larry Nassar o Brett Kavanaugh, las autoras tratan de responder a esta pregunta y muestran cómo el poder imperante de género —hombres—, raza —blancos— y clase social —ricos— continúa ejerciendo una gran influencia a la hora de delimitar qué es la verdad y quiénes son las personas que merecen ser creídas.
En un momento en el que el statu quo parece reaccionar de manera más furibunda que nunca ante las amenazas igualitarias que se ciernen sobre él, este lúcido ensayo cobra un valor fundamental a la hora de analizar los retos que el movimiento feminista, y otros afines, tienen por delante.
La globalización, acelerada por las nuevas tecnologías, acerca los espacios culturales entre sí y genera un cúmulo de prácticas sociales y formas de expresión. Esto tiene un efecto aglutinante en el campo cultural: los contenidos culturales heterogéneos se superponen y se atraviesan.
Tras la invasión de Holanda, los Frank, comerciantes judíos alemanes emigrados a Amsterdam en 1933, se ocultaron de la Gestapo en una buhardilla anexa al edificio donde el padre de Anne tenía sus oficinas. Ocho personas permanecieron recluidas desde junio de 1942 hasta agosto de 1944, fecha en que fueron detenidas y enviadas a campos de concentración. Desde su escondite y en las más precarias condiciones, Anne, una niña de trece años, escribió su estremecedor Diario: un testimonio único en su género sobre el horror y la barbarie nazi, y sobre los sentimientos y experiencias de la propia Anne y sus acompañantes. Anne murió en el campo de Bergen-Belsen en marzo de 1945. Su Diario nunca morirá.