El conocimiento prohibido desde la Antigüedad hasta nuestros días.
El mago invoca en secreto a las fuerzas de la oscuridad. El grimorio ha sido abierto. Habla. Grita. A veces sangra. Invoca a los espíritus del inframundo. El libro se convierte en la puerta que comunica el mundo de los vivos con la sugerente y etérea morada de los muertos. Ya no hay vuelta atrás. Hemos de prepararnos para lo que nos espera, pobres mortales, al pasar una a una las páginas prohibidas.
Desde la más remota Antigüedad, el soporte escrito ha sido uno de los elementos más poderosos a la vez que temidos por el hombre. Miles de páginas que desafían a la misma razón, códigos ocultos, líneas encriptadas con recelo por mentes preclaras del pasado, secretos que, de ser revelados, podrían cambiar nuestra concepción del mundo, quizá, causar terribles desgracias. Todo ello se encuentra en manuscritos prohibidos, papiros mágicos, grimorios medievales, obras escritas por la mano del mismo diablo…
Antiguos libros del Arte Sagrado o Alquimia, colecciones misteriosas, bibliotecas ocultas; textos infames que impulsarían la mayor caza de brujas de la historia humana o manuscritos legendarios. Libros capitales de las grandes religiones que parecen ocultar no solo el pasado, sino también el presente y el futuro; libros malditos y perseguidos que se dan la mano en estas páginas y que, juntos, componen una historia largamente silenciada.
La persistencia de la pobreza infantil avergüenza y degrada moralmente a la sociedad que la consiente al tiempo que expresa su miopía y desinterés por el futuro: invertir en el bienestar de la infancia mejora la cohesión social en el presente y sienta las bases de un mañana más próspero.
En este libro, José Antonio Alonso, especialista en economía del desarrollo, ofrece un análisis esclarecedor, profundo y comprehensivo de una realidad compleja que a todos interpela. Para ello explora los diversos rostros con los que se presenta la pobreza infantil en una sociedad que califica como fractal, y discute sus causas y las medidas para combatirla, tanto en los países pobres como en los más desarrollados.
Lejos de considerarlos seres pasivos, solo necesitados de protección, el autor subraya la capacidad de agencia de los menores y su condición como sujetos de derechos, capaces de incidir sobre su entorno. Este reconocimiento le lleva a discutir las responsabilidades que respecto a ellos tiene toda sociedad que se autoproclame decente, de acuerdo con criterios convenidos de justicia.
Las limitaciones en la traslación de este reconocimiento al espacio de los derechos políticos, de voz y voto, sitúa a los menores en desventaja respecto a otros colectivos en la pugna por los recursos públicos. Corregir este sesgo implica, en opinión del autor, construir un suelo mínimo de garantías universales sobre el que definir políticas más especializadas que pongan al bienestar de los menores en el centro de sus objetivos.
A mediados del siglo XVI, Europa sufrió la mayor amenaza de su historia: el avance del imperio turco islámico. Entre las principales naciones católicas europeas hubo una que, ante tal acontecimiento, decidió dar la espalda: Francia. Jean Dumont se atreve a arrojar luz sobre esta inquietante realidad y a plantear las preguntas que se derivan de ella. El 7 de octubre de 1571 fue la fecha de la victoria de Lepanto, cuando la Europa cristiana impuso un freno decisivo al expansionismo islámico que amenazaba las puertas de Roma, Venecia y Viena. Pero más allá de este trascendental acontecimiento, cuya dramática historia se relata íntegramente, Dumont revela que la complicidad de Francia con el Islam no dejaría de desplegar sus efectos a lo largo de los siglos siguientes, hasta nuestros días, culminando en los problemas a los que nos enfrentamos actualmente. Con la precisión y la novedad de su documentación internacional, a menudo inédita, Dumont nos ofrece una gran y fascinante saga histórica, profundamente reveladora.
Para Weil, la colonización es un crimen que destruye formas de vida y modos de pensar, que priva a los pueblos de su pasado, reduciéndolos al estado de materia humana, y que ejerce su efecto también sobre las naciones colonizadoras y sus ciudadanos, quienes se ven amenazados por el mismo daño que han causado: el desarraigo. La autora denuncia además las contradicciones a este respecto de la Francia heredera de la Revolución y de la izquierda francesa: «Me avergüenzan aquellos a los que siempre me he sentido más cercana. Me avergüenzan los demócratas franceses, los socialistas franceses, la clase obrera francesa». Según Weil:
«La cuestión, siempre, allí donde hay opresión, es saber quién hace que el corazón de los oprimidos se llene de amargura, de resentimiento, de rebeldía, de desesperación […] ¿Existe en alguna parte una raza de hombres tan naturalmente servil que pueda ser tratada con desprecio sin despertar en ella al menos una protesta muda, un resentimiento impotente? […] Todos los hombres, sean cuales fueren su origen, su medio social, su raza, el color de su piel, son seres orgullosos por naturaleza. Dondequiera que se oprime a los hombres se suscita inevitablemente la rebelión, tal como la compresión de un muelle desencadena la liberación de su fuerza.»
LAS PANTALLAS HAN VENIDO PARA QUEDARSE. HAY QUE ENSEÑAR A NUESTROS HIJOS A CRECER Y CONVIVIR CON ELLAS DE MANERA EQUILIBRADA Y SALUDABLE. Crecer con pantallas es un libro ideal tanto si eres padre, madre, educador o una persona que trabajas con menores o adolescentes, ya que puede que en muchas ocasiones te hayas sentido abrumada y desbordada a la hora de gestionar el tiempo y el acceso a las pantallas. La digitalización nos desborda y ante esta nueva realidad aparecen mil dudas sobre cómo debemos educar a nuestros hijos en este nuevo entorno. Crecer con pantallas viene a poner orden y criterio en este proceso. Para ello, la autora comparte algunas pautas, herramientas y recursos esenciales que os servirán de gran ayuda en el proceso de acompañamiento y educación digital de vuestros hijos. La obra recorre todo el proceso de la educación digital de los menores, desde entender qué es la mediación parental que deben hacer las familias como acompañamiento y supervisión, hasta los contenidos, canales y dispositivos que tenemos que conocer para cada edad; pasando por sus riesgos y prevención, recursos y ayuda para saber qué hacer en cada caso.
¿Es posible proyectar un nuevo pacto humanista en los términos de una república feminista y plebeya?
El avance de las extremas derechas globales, la emergencia climática y la destrucción de los pactos democráticos del siglo XX conforman un escenario político que exige un profundo ejercicio de agudeza intelectual para quienes desean construir sociedades más justas, libres e igualitarias.
Gracias a un trabajo de rigor filosófico y compromiso político —en el que conviven autores tan diversos como Vico, Hegel, Foucault, Gramsci, Heidegger, Bertomeu, Segato, de Martino o Mariátegui—, Luciana Cadahia articula un abanico de problemas relacionados con la organización popular, los afectos, la república, el populismo, la naturaleza y los cuidados, orientados por una inquietud singular: ¿es posible proyectar un nuevo pacto humanista en los términos de una república feminista y plebeya?
República de los cuidados procura dar cuenta de este interrogante, a la vez que refuta falsas dicotomías, clichés y diversos atolladeros de la filosofía actual, que establecen una oposición insalvable entre las teorías republicanas, populistas y feministas. Vislumbra, mediante una intervención intelectual sin concesiones, una imaginación política del futuro.