Hoy asistimos en todo el mundo a una notable y sostenida ola de líderes populistas que, como los líderes fascistas del pasado, obtienen gran parte de su poder al cuestionar la realidad, respaldar mitos, promover la ira y la paranoia y difundir mentiras. La retórica oficial de estos líderes y movimientos políticos, que, pese a moverse dentro del juego democrático desprecian la democracia, descienden consciente o inconscientemente del Mussolini que por primera vez intuyó los mecanismos de la seducción política en la sociedad de masas. Tras años entregado a un combate cuerpo a cuerpo, histórico y literario, con los protagonistas del fascismo del siglo pasado, Scurati se eleva por encima de esa materia candente y en estas páginas identifica con precisión quirúrgica sus leyes y sus trampas. Un texto fundamental para abordar la inquieta época que vivimos.
Los dos escritos de Romain Rolland aquí editados, Empédocles de Agrigento (1918) y El relámpago de Spinoza (1924), fueron publicados de manera conjunta en 1931. La unidad temática de ambos textos justifica este criterio integrador, que es el que sigue Pilar Benito Olalla, responsable de una traducción novedosa y muy cuidada.
Los dos textos de Rolland sobre estos memorables filósofos, Empédocles y Spinoza, coinciden en la apropiación entusiasta, ardorosa, de obras que trascienden la contingencia histórica para mostrar su valor y resonancia en la actualidad.
Surge así un deslumbrante juego hermenéutico en el que es una aproximación individual como la de Rolland, marcada por una potente subjetividad, la que desvela aspectos esenciales, hasta ahora ocultos, de la obra de estos autores. Comparece ante el lector una armónica tríada de voces rotundas: la fecunda impronta filosófica de Empédocles y Spinoza, y el peculiar sello lite- rario de Rolland.
En Reír, crecer, vivir, Navajo entrelaza magistralmente lo placentero y lo profundo, infundiendo cada reflexión diaria con humor y perspicacia espiritual. La risa diaria proporcionada por los eventos de la vida real sirve como recordatorio de que la alegría es una parte esencial de nuestro viaje espiritual. Mientras te ríes, también creces, tanto en tu comprensión de las Escrituras como en tu relación personal con Cristo.