Dos explosiones enmarcan la novela: la primera se produce en 1943 en el pueblo de Corleone, cuando una familia manipula una bomba aliada que no ha explotado para desmontarla y venderla. Algo sale mal, la bomba estalla y mueren todos menos un niño. El superviviente es Totò Riina, futuro capo dei capi, el hombre que ordenará el asesinato de Falcone en 1992 con la segunda explosión del libro.
«Quizás, aunque esto es solo una suposición, la única respuesta válida frente al desamor la ofrece el camino del arte».
El desamor causa sufrimiento, desubicación, incluso ira. Y esto nos ocurre a todos, pero hay una serie de personas, todas ellas artistas (escritores, pintores, escultores, actores, músicos) que encontraron en el dolor que provoca una ruptura la mecha que encendió su creatividad.
En esta edición revisada y ampliada de El amor después del amor, la literatura de Laura Ferrero conversa con las ilustraciones de Marc Pallarès en el retrato de esos personajes privilegiados que supieron convertir la tristeza en genio creador. Desde Sylvia Plath y Ted Hughes, Camille Claudel y Auguste Rodin, o Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti, hasta Taylor Swift y Jake Gyllenhaal, Madonna y Jean-Michel Basquiat, o Amy Winehouse y Blake Fielder-Civil, en todas las historias reales de este libro el arte aparece como elemento clave a la hora de superar la disolución del amor y poder seguir adelante.
Vivimos en un mundo "archivodependiente": desde la partida de nacimiento hasta el correo electrónico que manejamos a diario, nuestra vida gira en torno a los documentos sin que hayamos podido escogerlo. En este libro, fruto de cuatro décadas de investigación, José Ramón Cruz Mundet nos retrotrae hasta el origen de los documentos (Sumer, esa ciudad inventada por burócratas) y explica sus distintos soportes, de las tablillas de barro a la nube; los usos diversos que han tenido; qué hacemos con ellos cuando ya no los necesitamos (por ejemplo, inventar los archivos); qué papel juegan las falsificaciones y la mentira convertida en documento y, por último, analiza las tensiones entre el Estado y la ciudadanía por el ejercicio de la libertad de información.
Este libro va más allá del interminable debate sobre el antisemitismo y el antisionismo, y le da nuevas y desafiantes dimensiones. Se remonta a los inicios de la historia de la judeofobia, y desafía la idea de que el cristianismo se construyó después del judaísmo y en oposición a él. Por el contrario, cree que, a pesar de la presuposición cronológica, es el judaísmo el que se construyó bajo la presión del cristianismo, y al mismo tiempo se acomodó a los términos del juicio que sus enemigos han llevado a cabo durante siglos.
Esta inversión es rica en beneficios intelectuales y políticos. Deja obsoleta la mala disputa que equipara el antisionismo con el antisemitismo (la misma que revive Emmanuel Macron), y alimenta perfectamente las preguntas contemporáneas: «¿Hasta qué punto –escribe Shlomo Sand– el sionismo, nacido como respuesta de angustia a la judeofobia moderna, no ha sido el espejo de esta? ¿Hasta qué punto, mediante un complejo proceso dialéctico, el sionismo ha heredado los fundamentos ideológicos que siempre han caracterizado a los perseguidores de los judíos?».
La recepción de la música por parte de la literatura nos adentra en un universo poco transitado de la creación estética. Este sugerente libro muestra la manera en que el arte de la música ha sido recibido y teorizado en el pensamiento y la literatura de la Francia que va del siglo XVIII hasta principios del XX. Su atractivo y su perspectiva original radican en poner de manifiesto el fructífero diálogo que tuvo lugar entre ambos medios de expresión artística durante ese largo periodo histórico especialmente rico en innovaciones estéticas. El autor hace un amplio recorrido por las creaciones relacionadas con la música en los grandes nombres de la literatura francesa. Las obras analizadas nos permiten descubrir la capacidad de la música para estimular imagin
Ninguna teoría acerca del funcionamiento y estructura de la mente ha ejercido tanta influencia ni ha adquirido un estatus tan preponderante como la doctrina psicoanalítica, cuyas categrías y explicaciones no tardaran en convertirse en núcleo de un modo radicalmente nuevo de entender la realidad psíquica que ha maracdo de forma notable el siglo XX.