La persistencia de la pobreza infantil avergüenza y degrada moralmente a la sociedad que la consiente al tiempo que expresa su miopía y desinterés por el futuro: invertir en el bienestar de la infancia mejora la cohesión social en el presente y sienta las bases de un mañana más próspero.
En este libro, José Antonio Alonso, especialista en economía del desarrollo, ofrece un análisis esclarecedor, profundo y comprehensivo de una realidad compleja que a todos interpela. Para ello explora los diversos rostros con los que se presenta la pobreza infantil en una sociedad que califica como fractal, y discute sus causas y las medidas para combatirla, tanto en los países pobres como en los más desarrollados.
Lejos de considerarlos seres pasivos, solo necesitados de protección, el autor subraya la capacidad de agencia de los menores y su condición como sujetos de derechos, capaces de incidir sobre su entorno. Este reconocimiento le lleva a discutir las responsabilidades que respecto a ellos tiene toda sociedad que se autoproclame decente, de acuerdo con criterios convenidos de justicia.
Las limitaciones en la traslación de este reconocimiento al espacio de los derechos políticos, de voz y voto, sitúa a los menores en desventaja respecto a otros colectivos en la pugna por los recursos públicos. Corregir este sesgo implica, en opinión del autor, construir un suelo mínimo de garantías universales sobre el que definir políticas más especializadas que pongan al bienestar de los menores en el centro de sus objetivos.
Sin pretender ser una guía exhaustiva, dada la moderada extensión de la obra y los numerosos vínculos y estratos de los escritos de Campanella, la intención es que esta traducción sirva para acceder tanto al texto como, gracias al mismo, a una primera visión de conjunto del autor y de sus planteamientos.
Político comprometido, hábil orador, abogado y filósofo, Cicerón (106-43 a.C.) fue uno de los intelectuales y pensadores más influyentes de toda la latinidad. Concebido con afán pedagógico como una larga epístola dirigida a su joven hijo Marco, "Sobre los deberes" es una reflexión argumentada acerca de la actuación humana que resulta honesta, justa y conveniente en cada una de las situaciones de la vida, útil manual de comportamiento ético, hoy como hace veinte siglos, para todo el mundo en general, si bien sumamente recomendable para los que se ocupan en política. De ella se desprende que los principios del estoicismo -o, vale decir, el ejercicio de la virtud (integrada por la prudencia o sabiduría, la justicia, la fortaleza o valentía y la moderación)-, regido por la razón y el decoro, es lo que en conjunto proporciona al ser humano la felicidad, entendida como la satisfacción con el propio obrar. Traducción e introducción de Esperanza Torrego
El afán actual por adaptar la educación a los incesantes cambios de la sociedad nos hace olvidar el incalculable valor de la sabiduría clásica. Pero ¿y si invitásemos a nuestros jóvenes a escuchar voces de largos ecos como las de Homero, Hesíodo, Sócrates, Platón o Aristóteles en lugar de prestar atención a la última tendencia en TikTok?
Los referentes que durante milenios han guiado a la humanidad hacia las cotas más altas de virtud están siendo reemplazados por la mediocridad de algunos influencers que venden éxito sin esfuerzo, mensaje sin sustancia y felicidad efímera. Sin embargo, la capacidad de transformación y elevación de modelos como el de Aquiles no puede ser sustituida por los famosos de las redes sociales.
Eduardo Infante acude a los grandes filósofos del mundo clásico para destacar la vigencia de la virtud, una cualidad que da sentido a nuestras vidas. El autor se pregunta cómo alcanzarla y transmitirla a las futuras generaciones, si es un don innato o si podemos aprenderla. Un libro de referencia para alumbrar un futuro más humano en el que vivamos con propósito. Mientras haya alguien que quiera conocer los textos de la antigüedad no se apagará en nosotros ese fuego que nos impulsa a amar todo lo noble, digno y elevado que hay en el mundo.
Los años de la crisis han llenado las calles de manifestantes indignados (como el 15-M en España) y han sido un revulsivo que ha dado lugar a nuevos movimientos sociales e incluso nuevo partidos. Esta poderosa ola de indignación ha hecho que se tambalearan muchas instituciones, ha desatado las grandes pasiones políticas pero también ha generado un especial desconcierto. Puede que los tiempos de indignación sean también tiempos de confusión. Este libro es un intento de calibrar lo que hay de valioso en todo ello y cuáles son sus limitaciones. Sólo quien ha entendido bien su lógica y lo que la política está en condiciones de proporcionarnos puede evitar las falsas expectativas y, al mismo tiempo, formular sus críticas con toda radicalidad. Este libro intenta contribuir a que entendamos mejor la política porque únicamente así podemos juzgarla con toda la severidad que se merece. En una época de indignación, que cuestiona y critica muchas cosas que dábamos por pacíficamente compartidas, Daniel Innerarity repasa nuestra idea de la política preguntándose si hemos acertado a la hora de definir su naturaleza, a quién corresponde hacerla, cuáles son sus posibilidades y sus límites, si siguen siendo válidos algunos de nuestros lugares comunes, y qué podemos esperar de ella. Intenta que esa indignación no se quede en un desahogo improductivo, sino que se convierta en un motor que fortalezca la política y mejore nuestras democracias.
En este libro, traducido a doce idiomas y convertido en un clásico, el profesor Moses I. Finley, reconocido mundialmente como uno de los grandes renovadores de la historia antigua, estudia las formas de gobierno de las ciudades-estado de Grecia y de la Roma republicana, sociedades ambas que, con diferentes instituciones y distinta historia, tenían sin embargo en común una base económica agraria, un sistema social jerarquizado y la admisión de las clases inferiores en el marco institucional. El profesor Finley hace aquí un análisis magistral de la lucha por el poder en el seno de esas sociedades, del papel desempeñado en esa lucha por guerras y conquistas, del sutil juego de las ideologías, de la frágil estabilidad de las alianzas: en una palabra, de la «invención» de la política.