En esta obra se acomete una completa puesta al día del tema de las evaluaciones psicológicas de la custodia. Cada vez es mayor la exigencia social de que las decisiones judiciales relativas a los planes de parentalidad tras las rupturas se fundamenten de manera adecuada, y esto incluye el que se tenga en cuenta el mejor conocimiento científico hoy disponible. Esta obra provee a los profesionales de la psicología de esa base empírica de consulta tan necesaria cuando plantean sus evaluaciones familiares o argumentan sus conclusiones en los dictámenes de custodia. Pero la obra también ofrece a los profesionales del derecho (abogados o jueces) criterios para valorar la calidad técnica de estos dictámenes y así puedan ajustar sus expectativas respecto a los mismos y su capacidad predictiva. Con un enfoque crítico y práctico, el libro trata sobre cómo trasladar la evidencia científica a la casuística particular, con especial detenimiento en las custodias compartidas sin acuerdo y las disputas en las que concurren alegaciones de violencia en la pareja. A lo largo de sus páginas se desgranan desde pautas básicas de actuación, que pueden ser una guía excelente para evaluadores noveles, hasta complejas propuestas orientadas a sistematizar el proceso evaluativo o al manejo combinado de variables en la toma de decisiones que, sin duda, interesarán a los más expertos. En la obra se aúna rigor y vocación de ser una herramienta útil en un terreno en el que no abundan las publicaciones especializadas y las decisiones que se toman impactan de lleno en el bienestar de los y las menores.
Frente a la revisión del concepto de libido emprendida por sus discípulos Adler y Jung, en "Introducción al narcisismo" Sigmund Freud (1856-1939) mantiene la identificación del eros con el impulso sexual, pero yuxtapone una nueva polaridad que actúa en el propio seno de la libido, la cual puede alternativamente proyectarse en un objeto exterior o dirigirse de forma narcisista hacia dentro. Completan el volumen otros ensayos que ilustran la perspectiva de Freud acerca de diversos temas recurrentes en la práctica psicoanalítica.
Henri Bergson (1859-1941) fue el primer gran filósofo del siglo XX. Su originalísima obra, a menudo situada entre el análisis psicológico, la sociología, la filosofía y las ciencias naturales, sirvió para superar el positivismo y abrir al nuevo siglo muchas de las vías en adelante tan transitadas. Una ocasión idónea para probar la superioridad de esta nueva filosofía fue aplicarla al entonces popular problema de la comicidad, misterio «que se yergue en impertinente desafío a la especulación filosófica».