«¿Qué clase de madre abandona a su hijo?» La frase tiene algo de bíblico y podría haberla pronunciado casi cualquiera en cualquier momento de la historia. También ahora, cuando nos replanteamos todos los matices políticos de la maternidad. Estamos programados para entender y perdonar que una mujer se separe de sus hijos por pura supervivencia material, pero una vez subimos un par de peldaños en la escala de necesidades la cosa se vuelve moralmente más brumosa.
A raíz de una inquietud personal, casi una obsesión, por las madres abandonadoras, Begoña Gómez Urzaiz se acerca a este fenómeno con una mezcla bien trabada de reflexiones propias en torno a la culpa, la crianza competitiva y la madre como sujeto creativo. Ahí aparecen los relatos biográficos de mujeres reales y de ficción que vivieron maternidades turbulentas y maternidades límite. Muriel Spark, Doris Lessing, Ingrid Bergman, Mercè Rodoreda, Maria Montessori, Gala Dalí, Joni Mitchell y también Anna Karenina, Nora Helmer y la Carol de Patricia Highsmith tienen en común haberse separado de sus hijos. De todas ellas, seguro, alguien dijo: «¡Qué clase de madre...!».
En las sociedades modernas, la educación ha resultado esencial en las políticas socializadoras aplicadas para crear un corpus común con el que configurar los estados-nación actuales. Pero no en todos ellos ha tenido la misma relevancia. ¿Por qué en España no fraguó la construcción nacional de manera análoga a como ocurrió en Francia, Alemania o Italia, donde la escuela pública tuvo un papel tan decisivo? ¿Por qué la escuela pública, a lo largo de sus doscientos años de existencia, no ha sido un instrumento socializador eficaz en el Estado español?
Estos Treinta y seis pasos perdidos son una suspendida realidad en la vida de Antonin Artaud, es muy conocido su viaje sobre la Tarahumara así como del Teatro de la crueldad o sobre el Teatro Alfred Jarry. Pero, ¿qué sabemos sobre esa transición entre el viejo continente y la espiritualidad mexicana? ¿Qué sabemos sobre sus andanzas en la inmensidad de la noche por los mil y un vericuetos de las zonas más sórdidas y espeluznantes del lumpenaje mexicano, que para el poeta francés significaron un sendero alterno a la salvación del espíritu? ¿Cómo era México cuando llega Artaud en 1936? ¿Cómo eran sus espacios callejeros de la clandestinidad? ¿Quiénes eran los poetas y artistas que tuvieron cierta noción del poeta francés y que algunos le brindaron ayuda, consciente o inconscientemente?