En respuesta a las incesantes tragedias que asolan a la comunidad afroestadounidense, Jesmyn Ward buscó consuelo y consejo en La próxima vez el fuego, el libro que James Baldwin publicó en 1963, con motivo del centenario del final de la esclavitud y que se inicia con una carta dirigida a su sobrino en la que considera prematura la celebración. Consciente de que las palabras de Baldwin resuenan hoy con la misma veracidad que entonces, la editora de Esta vez el fuego invitó a diecisiete autoras y autores a reflexionar acerca de sus preocupaciones… Un libro que reuniera nuevas voces y que proporcionara a estos escritores un foro de disidencia en el que poder exigir responsabilidades, dar testimonio, contar…
Cornel West (Tulsa, Oklahoma, 1953) se presenta como independiente a las próximas elecciones presidenciales (2024) de Estados Unidos. Catedrático de Filosofía y uno de los intelectuales públicos más relevantes de su país, no ve posible que ninguno de los dos partidos que históricamente se han disputado el poder esté en condiciones de solucionar los verdaderos problemas a los que se enfrenta el planeta, desde el cuidado de la tierra a la redistribución de la riqueza. Para hacerlo, según él, se requiere un espíritu profético. En este libro-diálogo, West y la investigadora alemana Christa Buschendorf, analizan en qué consiste ese pensamiento y por qué es tan relevante hoy día. Y lo hacen a través de un examen de las trayectorias políticas de seis figuras revolucionarias estadounidenses: Frederick Douglass, W. E. B. Du Bois, Martin Luther King, Ella Baker, Malcom X e Ida B. Wells. Una reflexión a fondo sobre la ética pública, es decir, sobre el verdadero sentido de la justicia.
Un profundo desamparo existencial se extiende y consolida preocupantemente en todo el globo. Diana Aurenque Stephan atribuye dicha orfandad al olvido del animal ancestral que somos, al desconocimiento de su racionalidad ancestral y de los modos en los que esta articula la organización social y la convivencia política.
A partir de este diagnóstico, la autora nos plantea formas de relacionarnos comunitariamente más sanas, menos nerviosas y ansiosas, que nos conduzcan hacia una política de mayor amparo. ¿Cómo logramos acercarnos siendo tan distintos y distantes? ¿Cómo anclarnos sensatamente en un nosotros? ¿cómo desarrollar la individualidad resguardando la pluralidad? ¿cómo pensar una comunidad amplia que ampare sin que oprima?
A partir de estas preguntas, la filósofa propone una terapéutica psicopolítica y filosófica original, que piense en el rol político de los ancestros, del mito, de la música y de la voz, del nihilismo, entre otros, para imaginar un nuevo amparo. Uno que nos cure –con algo de magia- del desarraigo del sujeto y su logos huérfano, para así anclarnos de nuevo –o por primera vez– a una tierra de pasado, presente y futuro común de animales ancestrales.