Dos grandes amigos, la escritora y activista bell hooks (1952–2021), y el filósofo y crítico social Cornel West (1953), mantienen en Partiendo pan un vibrante diálogo que abarca numerosos intereses: espiritualidad, religiosidad, laicismo, capitalismo, expectativas colectivas, cultura popular… Unas veces coinciden en su punto de vista, otras no, pero la intensidad de su preocupación moral y de su conciencia política nos interpela a lo largo de toda la lectura, cualquiera que sea la comunidad a la cual pertenezcamos. Se trata de dos intelectuales cuyo pensamiento sigue siendo fundamental en el panorama internacional, como prueba la incesante reedición de un libro que ahora se traduce por primera vez al castellano.
En Francia la moderna literatura de viajes tiene un padre indiscutible: Pierre Loti. Un autor tan inusual y prolífico que ha contagiado la pasión por las cosas del mundo a más de una generación de escritores y viajeros, y no solo en Francia. Excesivo, barroco, amante de los disfraces y la heterodoxia, Álex Fraile sucumbió a la admiración por este personaje superlativo; a veces provocador, otras, extravagante o cínico, pero siempre rendido a los encantos de lo desconocido. Desde hace años Fraile ha ido visitando muchos de los lugares donde vivió el famoso marino y escritor francés, ya sea China, Japón, Turquía, Senegal, Camboya, Birmania o Madrid y Andalucía, donde pasó su luna de miel, sin olvidar el país vasco francés, donde murió.
Hadot nos muestra que Sócrates, partero de espíritus, permite responder a la pregunta de qué es filosofar, ayuda a su interlocutor a replegarse en sí mismo, a cuestionarse, es decir, a descubrir la conciencia. Sócrates no engendra nada, porque no sabe nada, pero propicia que otro pueda engendrarse a sí mismo. Invierte la relación entre maestro y discípulo mediante un procedimiento existencial que tanto Kierkegaard como Nietzsche han tratado de repetir. Para Kierkegaard, nos cuenta Hadot, el mérito de Sócrates consiste en haber sido un pensador sumido en la existencia, y no un filósofo especulativo que olvida lo que es existir. Es decir, Sócrates nos desvela la filosofía como forma de vida.