En esta obra se ponen al día los principales conocimientos sobre el síndrome de desconexión cognitiva (SDC), un constructo psicológico emergente relacionado estrechamente con el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH). Se define el concepto de SDC, se sitúa dentro del marco del TDAH y se analiza su evolución histórica y terminológica, destacando la transición desde el concepto previo de 'tempo cognitivo lento' (o sluggish cognitive tempo). Seguidamente se hace una evaluación del SDC, describiendo sus fases, las principales herramientas utilizadas y el rol del inventario de conducta infantil y adolescente (CABI 2.0). También se exploran las relaciones del SDC con variables sociodemográficas, lo que sugiere un enfoque integrador y contextual. Asimismo, examina las implicaciones del SDC a múltiples niveles: desde síntomas emocionales y conductas problemáticas, hasta dificultades neuropsicológicas, académicas, sociales y del sueño. Se presta especial atención a la evolución longitudinal del síndrome y a cómo este se manifiesta en los niños afectados. A continuación, explora las posibles causas del SDC, abordando tanto factores genéticos como neuropsicofisiológicos, y relacionándolo con modelos explicativos del TDAH y con el fenómeno de la divagación mental (mind wandering). Finalmente, se centra en el tratamiento, describiendo programas específicos como el 'Child Life and Attention Skills', estrategias para reducir la mente errante y el uso de psicofármacos. El manual concluye con una síntesis de las vías terapéuticas más eficaces, subrayando un enfoque multifactorial para abordar el síndrome.
Originalmente Ta-Nehisi Coates se propuso escribir un libro sobre la escritura, en la tradición del clásico de Orwell La poli?tica y la lengua inglesa, pero pronto se encontró lidiando con cuestiones más profundas sobre cómo nuestras historias —nuestros reportajes y narraciones y la creación de mitos— exponen y distorsionan nuestra realidad y dan forma a nuestro mundo. En su viaje inaugural a África, un viaje a Dakar, se encuentra en dos lugares a la vez: una ciudad moderna en Senegal y el país fantasma de su imaginación. Luego nos lleva a Columbia, en Carolina del Sur, donde aborda la prohibición de su propio trabajo y las raíces profundas de una mitología estadounidense falsa y ferozmente protegida, visiblemente en exhibición en sus estatuas segregacionistas. Finalmente en Palestina, Coates ve con una claridad devastadora la tragedia que crece en el choque entre las historias que contamos y la realidad en el terreno.
Estamos acostumbrados a ser testigos de violencias extremas, torturas, violaciones y humillaciones en todas las formas del arte. A menudo la crueldad allí desplegada se nos presenta como espectáculo o como propaganda de las ideas hegemónicas. Sin embargo, hay una crueldad que no satisface el morbo del espectador ni corteja sus valores, sino que lo confronta con sus hipocresías y sus miserias. Es ética en el sentido de que pretende una transformación del lector, aunque tenga que agredirle para ello y atentar contra sus certidumbres, adentrándose en ámbitos que rondan el tabú, como la violencia despiadada y el sexo desaforado. La ética de la crueldad, que recibió varios premios y ha sido traducida a diversos idiomas, defiende una literatura contraria a la cultura del espectáculo y a la asepsia posmoderna, una literatura que aborrece lo inocuo y lo complaciente. E ilustra su propuesta teórica con una original exploración de novelas de Bataille, Canetti, Martín-Santos, McCarthy, Kristof, Onetti y Jelinek, autores crueles cada uno a su manera. Después de leerlos, no se puede seguir viviendo como antes de hacerlo. Y lo mismo le sucederá a quien lea este ensayo, que ha sido revisado y ampliado por su autor para esta edición.
¿Puede perdurar el capitalismo global? La pregunta se ha vuelto acuciante en un mundo asolado por la incertidumbre económica, los estallidos bélicos y la crisis ecológica. La respuesta de Robinson es aparentemente poco optimista. El capitalismo ha entrado en una crisis estructural para la que no hay visos de que encuentre una solución sencilla, no al menos al modo de las crisis anteriores a las que siguió un nuevo ciclo de crecimiento y expansión. Algunos factores importantes parecen impedir, o al menos limitar, los efectos de estas posibles recuperaciones. Estos tienen que ver con la tendencia de larga data a la caída de la tasa de beneficio, una productividad con incrementos decrecientes y una desigualdad excesiva, que redunda en los problemas de realización del capital. Igualmente, la digitalización y la financiarización, convertidos en los dos grandes motores de la actual economía política, parecen ser tanto causas como agravantes de estos problemas. La creciente crisis de legitimidad y de hegemonía de las clases dominantes apunta además a una caída generalizada de las capacidades del Estado para gobernar la crisis. Y por si esto fuera poco, la devastadora crisis ecológica ha puesto a la humanidad, en su conjunto, ante una disyuntiva en la que se determina su propia supervivencia.
En definitiva, a la pregunta ¿Puede perdurar el capitalismo global?, Robinson responde señalando las principales dificultades en la reproducción del sistema. En el marco de su propia teoría sobre el capitalismo global, de la que este libro es su mejor resumen, queda descartada igualmente cualquier «salida nacional» o soberanista a la crisis. De hecho, la única posibilidad parece descansar en la articulación de nuevas alianzas de clase dirigidas a superar el capitalismo desde abajo. A esa posibilidad apuesta el trabajo analítico de Robinson.
Un fantasma recorre el mundo. Pero este ya no es el espectro del comunismo. Sus nombres son muchos y están en boca de todos: colapso, catástrofe, crisis, final. Su presencia se ha ido imponiendo paulatinamente bajo la forma de pequeños apocalipsis climáticos (inundaciones mortales, grandes incendios, pavorosas sequías), crisis económicas inéditas (la Gran Recesión iniciada en 2008) y una nueva generación de guerras y genocidios (Ucrania, Palestina, Yemen, Sudán del Sur). Por poner las cosas aún más sombrías, sospechamos que estos son solo el aperitivo de algo mucho peor. Vivimos de hecho en la certeza de que la catástrofe es ya nuestro presente. Y sin embargo, tratamos de pasar el rato como si nada de esto nos afectara, inmunes al desastre presente y por venir, satisfechos con una vida todavía no demasiado penosa y siempre ensimismada con mil formas de entretenimiento.
Este libro trata sobre esa perplejidad que agarrota a las poblaciones ricas del planeta, todavía protegidas para lo que viene pero ya expuestas a sus primeros efectos. El cóctel de factores que analiza van desde el nihilismo despreocupado y hedonista con el que afrontamos la catástrofe hasta la afectación moralista e impotente de las guerras culturales, desde la estetización del final de nuestro mundo hasta la inercia de una izquierda todavía aferrada a las promesas del progreso. Todo ello sin dejar de elaborar una crítica a la economía política de la crisis, un análisis de los determinantes sociales de esta paradoja e incluso proponiendo algunas vías para superar nuestra persistente impotencia.
¿Frida Kahlo de verdad era una artista sobresaliente? ¿Qué hace importante su obra? ¿Por qué es una de las artistas más referidas de nuestro tiempo? ¿Cómo podemos volver a su pintura y verla con ojos nuevos?
En su lúcido ensayo, Helena Chávez Mac Gregor deambula entre estas preguntas con el fin de desaprender lo que sabe del gran ícono cultural que es Frida Kahlo para entrar a su obra desde nuestro presente. A partir del análisis de diez pinturas, la autora propone sustituir la dominante interpretación autobiográfica de las obras con una lectura en clave de autorretrato. De tal manera, en vez de un manido historial clínico aparece una representación siempre cambiante y transitoria de la experiencia vital de la artista.