Big Time es una novela biográfica (o un documental narrado) sobre Perico Vidal, uno de los hombres de cine más importantes de nuestro país. Vidal debutó con Orson Welles en Mr. Arkadin, trabajó con Mankiewicz en De repente el último verano; conoció a David Lean en Lawrence de Arabia y se convirtió en uno de sus «imprescindibles» en Doctor Zhivago y La hija de Ryan... Pero fue mucho más que todo eso, Perico Vidal ―a quien Sinatra presentaba con la frase «My friend Pedro, who saved my life in Spain» ― era el hombre que conocía a todo el mundo y estaba en todas las fiestas pero nunca quería aparecer en las fotos. En su ático madrileño ―el «Hostal Vidal», como lo bautizó Christian Marquand― se celebraban fiestas inacabables con la flor y nata de la farándula. Vidal vivió a todo tren la Barcelona jazzística de los cincuenta y el Madrid «americano» de los sesenta, y recaló en Harlem, Brasil y Cuernavaca.
Big Time (el lema vital de Perico, traducible como «estar metido en algo plenamente, hasta el fondo»), contada por Perico y su hija Alana, es la crónica de un personaje vitalísimo y de una época irrepetible. Y también el conmovedor relato de una hermosa historia de amor.
El origen del libro Misión de la Universidad se halla en una conferencia pronunciada por Ortega el 9 de octubre de 1930 en el Paraninfo de la Universidad Central de Madrid, invitado por la Federación Universitaria Escolar. Como la acústica le impidió desarrollarla íntegramente, decidió publicar las notas preparadas para la conferencia pocos días después, en El Sol, en una serie de siete artículos, entre el 12 de octubre y el 9 de noviembre, con el título que ya mantendría al componerlos en la monografía, publicada en diciembre de ese año por Revista de Occidente. Antepone originalmente a los artículos una dedicatoria a la agrupación estudiantil y las palabras iniciales de su intervención en la Universidad, con título "Temple para la reforma", que incluimos como Anexos a la obra, junto con la parte del manuscrito preparado para la conferencia que es la versión inicial del primer capítulo del libro. Acompañamos su edición con sus ensayos sobre la educación y la pedagogía, escritos entre 1906 y 1953.
La experiencia psicodélica contradice la visión moderna del cosmos. En el pecho del ser humano están todas las estrellas. Muestra un universo radicalmente distinto, afín a cosmologías indígenas, hindúes y budistas. Las consecuencias son tan revolucionarias que, de ser asumidas, transformarían por completo nuestra visión de la realidad. No es extraño que los diversos micropoderes, las prácticas y discursos dominantes que moldean cuerpos y subjetividades, hayan combatido la contracultura psicodélica, impidiendo que se incorpore al sentido común moderno. Las "plantas de los dioses" (Hofmann) permiten una valiosa experiencia estética y espiritual. Este libro, al tiempo que reivindica dicha contracultura, esboza una historia particular de la psicodelia, de la mano de William Blake, Aldous Huxley, María Sabina, Albert Hofmann, Henri Michaux, Terence McKenna y Jeremy Narby. La psique profunda es una terra incognita. Ciertas sustancias permiten visitar ese extraño lugar donde todo brilla con luz propia, desaparecen las restricciones del espacio-tiempo, se liberan las ataduras del lenguaje y lo visual surge de lo sonoro vibrante. Una experiencia no sólo de la mente individual (egoica y sometida a la avidez de las pasiones), sino de una mente extendida en creación perpetua. Una magia no exenta de riesgos.