Lo más normal del mundo es que tomar decisiones te traiga de cabeza. Pero seamos sinceros, pocas veces (o esperamos que ninguna) tendrás que decidir entre renegar de tus ideas o ser condenado al suicidio. Sócrates no solo lo hizo con una integridad inquebrantable, sino que también nos legó el método socrático, un modelo basado en la reflexión y el diálogo con los demás y con nosotros mismos, que sigue siendo crucial para enfrentar las crisis de la vida moderna.
Con un relato y una destreza fascinantes, Donald Robertson retoma las principales enseñanzas del filósofo ateniense y las entrelaza con las técnicas psicológicas más avanzadas para mostrar cómo sus ideas filosóficas pueden guiarnos y beneficiarnos hasta el día de hoy.
Cantar y bailar; agradecer; honrar; pasear; dormir; comer; ofrecer; hablar; tontear; leer y escribir; recordar; volver; tocar, abrazar y besar; pensar... Nacer y morir son los cabos de este recorrido por los verbos y sus honduras en los que la vida se vive y se lee con asombro. Las reflexiones que se ordenan en esta suerte de biografía filosófica es un deleite de sabiduría y conocimiento. El lector que acepte esta invitación a pensar descubrirá que la vida, en sus mínimas gestas cotidianas, se llena de significado y sentido. La travesía vital que emprende el autor conduce a pensar más allá de lo inmediato sin abandonarlo. Los infinitivos elegidos pronto se descubren como puertos en los que restaurar la curiosidad y continuar el viaje en búsqueda de la verdad. La filosofía que acompaña cada instancia visitada por el autor nunca fue más cálida y acogedora; la erudición está al servicio del entendimiento, y la brevedad al de la claridad; de ahí el título de este libro en el que cada página es un regalo porque, como señala el autor, «Saber no es solo algo que podamos tener sobre la vida, sino vida misma intensificada según un modo particular: la comprensión. Pensar lo que vivimos forma parte de vivirlo también más humanamente, más de manera plena según nuestro modo de ser».
Un fascinante compendio de ensayos a medio camino entre la poesía y el ensayo antropológico.
Desde que se iniciara como escritor, Eliot Weinberger encontró en el ensayo un territorio inexplorado que a partir de entonces no ha dejado de investigar. Ha creado un fascinante compendio de antropología universal reduciendo la distancia entre la poesía y la narrativa hasta lo ínfimo, y así ha renovado profundamente la forma del ensayo contemporáneo. En estos Ensayos elementales el lector encontrará parte de los textos publicados a lo largo de su trayectoria, así como otros inéditos hasta la fecha.
Un conjunto de ensayos de carácter único, cuyas trabadas piezas, que a menudo se entremezclan en la configuración de otras, confluyen en una prodigiosa variedad temática —del viento a los rinocerontes, pasando por los lagartos, los aztecas, Empédocles, los Chang o las abejas— y en un imaginario cultural en el que los límites entre las mitologías orientales y las ficciones occidentales también se difuminan.
Tomando de la poesía la versificación, la metáfora y la imagen; de la prosa enciclopédica, una voz veraz y un respaldo histórico documentado; de la tradición oriental, la proliferación de elementos naturales y cierto sedimento exótico-sagrado (son comunes las matemáticas y la geometría, los pequeños rituales casi tribales), Weinberger centra su atención en las particularidades de lo humano —sus sueños, literaturas y paisajes— y es capaz de darles forma con una escritura ambigua, muy sencilla, que convierte este corpus en un ejercicio de imaginación poética superlativa.
Esta obra nos sumerge en un recorrido fascinante por la visión del amor a través de los grandes pensadores de la historia. Partiendo de la idealización platónica o el pensamiento de Sartre y Montaigne, y pasando por las ironías de Nietzsche o la visión de Kierkegaard, las autoras examinan las creencias, contradicciones y pasiones que moldearon tanto el pensamiento filosófico como las experiencias personales de los filósofos. Este libro nos muestra su lado más humano y nos revela sus secretos y anécdotas, lo que consigue que logremos transformar a estos genios en figuras cercanas cuyas reflexiones sobre el amor siguen siendo relevantes hoy día.
Este libro reúne una serie de ensayos breves, reseñas de libros, cuentos, parábolas e incluso programas de radio para niños y nos ofrece una nueva apreciación de cómo el pensamiento de Benjamin fue cambiando y madurando con el tiempo, a la vez que incluye varias de sus lecturas claves: textos de sus contemporáneos Ernst Bloch y Georg Lukács, de Paul Valéry, y de Heródoto y Montaigne.
Una de las ensayistas más brillantes y radicales de nuestro tiempo aborda los grandes retos y dilemas del presente a través de una colección de artículos, perfiles y conversaciones. Aparecen en estos textos temas como el feminismo, la cultura queer, los conflictos raciales, las transformaciones sociales pendientes, la violencia, el cambio climático, las sexualidades alternativas, la transgresión y la perversidad.
En los ensayos Maggie Nelson aborda la obra de nombres punteros del ámbito intelectual, literario y artístico en Estados Unidos y otros países. Así, nos encontramos con perfiles de figuras que van de Judith Butler y Eve Sedgwick, dos de las fundadoras de la teoría queer, a Prince; de Natalia Ginzburg y Hervé Guibert a la artista británica Sarah Lucas o la norteamericana Carolee Schneemann; del escritor Ben Lerner al artista Nayland Blake y su exposición No hay agujeros erróneos. También hay luminosos análisis sobre obras de cine de vanguardia como The Deadman, un provocador mediometraje basado en un texto de Bataille, o los experimentos de Matthew Barney y de la animadora de origen iraní Tala Madani.
Entre las conversaciones destacan las que mantiene con Björk, con la estudiosa del feminismo Jacqueline Rose y con la poeta lesbiana Eileen Myles, que fue muy importante en su formación, al igual que la cantante Lhasa de Sela, fallecida demasiado pronto, y a la que dedica un sentido homenaje.