Ver como
Ordenar por
Mostrar por página
Imagen de UN HOMBRE
1,500

UN HOMBRE

Alekos era yo, en hombre», dijo Oriana Fallaci tiempo después. Alexandros Panagoulis, Alekos, fue para ella una causa, un espejo, un gran amor y también el argumento de su novela maestra. Fallaci lo entrevistó en 1973, cuando él, un héroe de la resistencia en la Grecia de la dictadura, había salido de la cárcel tras sufrir varios años de brutales torturas y aislamiento, y a él dedicó su vida y todos sus recursos durante los siguientes tres años. En 1976, Panagoulis murió en un accidente de coche que nunca se ha esclarecido por completo. En esta novela, Oriana Fallaci narra la historia de los dos, pero también la de él y también la de ella. La de los dos, casi imposible, una pasión condenada. La de él, un relato de heroísmo y convicción, pero también con un lado oscuro al que ella no cerró los ojos. La de ella, un análisis de la entrega, del amor y de la admiración, tantas veces contradictorios con la vida de una periodista que ya era una estrella cuando se conocieron.
1,500
Imagen de ULTIMAS MIRADAS, ULTIMAS LECTURAS
1,500

ULTIMAS MIRADAS, ULTIMAS LECTURAS

Helen Vendler, una de las críticas de poesía más autorizadas, analiza cómo cinco grandes poetas modernos estadounidenses, al escribir sus últimas obras, intentan encontrar un estilo que haga justicia tanto a la vida como a la muerte. Al no disponer ya de los consuelos religiosos tradicionales, estos poetas deben inventar nuevas formas de expresar la crisis ante la muerte y la paradójica coexistencia de un cuerpo en decadencia y una conciencia intacta. En La roca, Wallace Stevens escribe narraciones simultáneas de invierno y primavera, en Ariel, Sylvia Plath presenta el melodrama con una fría formalidad y, en Día a día, Robert Lowell resta plenitud. En Geografía III, Elizabeth Bishop queda atrapada y liberada, mientras que James Merrill, en El rocío de la sal, crea una serie de autorretratos mientras muere, representándose a sí mismo con cosas como un árbol de Navidad.
1,500
Imagen de ESCRITOS FUNDAMENTALES
1,500

ESCRITOS FUNDAMENTALES

Considerado por Susan Sontag como «el critico de cine más vital, perspicaz y de original de Estados Unidos», Manny Farber (1917 - 2008) es reconocido como uno de los padres de la crítica cinematográfica moderna anglosajona y admirado por la generación posterior Jonathan Rosenbaum, Kent Jones, J. Hobesman, en la que dejó una marcada influencia. Pintor además de crítico, su ojo de artista le permitió concentrarse en aspectos y hasta entonces ignorados de las peliculas, tales como el espacio visual, la plasticidad, el ritmo, la disposición y gestos de los actores, y los movimientos de sus cuerpos. Algunos de sus textos se convirtieron en manifiestos, como el famoso ensayo. Arte termita contra arte elefante blanco», síntesis de su preferencia por un cine vitalista y de formas provisionales que socave los propios limites del arte, y en contra de los grandes nombres del firmamento cinematográfico, la monumentalidad, la ampulosidad y el academicismo. Antes que los jóvenes cahieristas, fue pionero en revalorizar a directores y productores que expresaron lo mejor de la tradición norteamericana a través del cine de género o del cine clase B, Howard Hawks, Preston Sturges, Samuel Fuller, Raoul Walsh y Val Lewton. Se ganó así la definición de «iconoclasta», al mismo tiempo que su prosa fue asimilada al fraseo jazzístico: una escritura muy personal e inventiva construida sobre la base de metáforas visuales, alejada de cualquier molde académico, y repleta de neologismos, juegos de palabras, humor y sarcasmo. La presente selección consta de sesenta textos, la mayoría inéditos hasta ahora en nuestro idioma, desde sus tempranas reseñas semanales hasta sus ensayos posteriores consagrados a grandes cineastas, algunos de ellos coescritos junto a su esposa, Patricia Patterson.
1,500
Imagen de PODER DE LA GUERRA, PODER POLICIAL
1,500

PODER DE LA GUERRA, PODER POLICIAL

Este libro no trata de una institución llamada «el ejército» y de su relación con una institución llamada «la policía». Dicha distinción es irrelevante desde un punto de vista crítico, porque responde a las simplificaciones de la ideología liberal: ley frente a administración, lo constitucional frente a lo excepcional, lo normal frente a lo urgente, juzgados frente a tribunales, el poder legislativo frente al ejecutivo, Estado frente a sociedad civil, o ejército frente a policía. Por el contrario, la guerra y la policía son procesos que operan conjuntamente como un poder estatal. Las nuevas jergas sustituyen las categorías clave de la teoría crítica por los tropos del pensamiento burgués contemporáneo, establecidos por el Estado, por el capital, por el poder de la guerra, por el poder policial. El trauma sustituye a la alienación y el poder de la guerra continúa, sin cesar. La ansiedad sustituye a la explotación y el poder de la policía avanza, sobre la clase obrera y sus sindicatos, sobre sus derechos y puestos de trabajo, siempre en aumento, consumiendo, devorando. La perspectiva de la resiliencia sustituye a la posibilidad de la revolución y la guerra-policía sigue avanzando, cada vez más. Mientras tanto, el capital se transforma, el capital crece, el capital gana.
1,500
Imagen de TOLEDOT. LAS GENERACIONES DE EVA, LAS DE
1,500

TOLEDOT. LAS GENERACIONES DE EVA, LAS DE

De repente todo amenazaba con incendiarse en el huerto, yo misma vi las llamas alzarse; nunca hubo llamas en 'el jardín, se me alumbraba el rostro mientras el fuego se avivaba, nunca había sentido tanto calor, mi pajarita , salió volando, unos pocos de los azabaches que estaban cerca se quedaron como congelados, mirando, pero sin mover ni una pezuña; corrí y dejé las ramas arder porque no sabía qué hacer, mientras todo el jardín a mi alrede: dor tornó en caos, los animales huían y me miraban con malos ojos, y el cielo se oscureció porque las aves levantaron vuelo para escapar, mientras los árboles cambiaban de color y todo esto frente a mis ojos. EVA. Me quedé mirándola por un rato, atusándome insistentemente el cabello a | dos manos, como para ver si así hallaba la calma y el descanso eterno, y no | habiendo hallado, ni lo uno, ni lo otro, arrostrándola, con firme resolución le dije: Obvoieh, pero, ¿qué te bas llegado a pensar? ¡Hazlo tu misma, si quieres! ADÁN, No vine a la vida rebelado, no surgí en rebelión, pero fui creado para rebe| larme, la prueba es que me rebelé. Si no hubiera sido creado capaz de rebe5 larme, jamás me hubiera rebelado. Me rebelé obedeciendo la hoja de mi destino, y ahora soy vilmente difamado. SATÁN.
1,500
Imagen de HIJAS DEL HORMIGON
1,500

HIJAS DEL HORMIGON

«Hablar de extrarradio y de periferia significa hablar de clase obrera, de bloques de ladrillo y hormigón, de toldos verdes comidos por el sol, de pisos sin ascensor y de cierto porcentaje considerable de población migrante en edad de trabajar. Aunque se conocen como barrios de clase trabajadora, también los habitan muchas personas sin empleo que se arriesgan a perder una muela por no poder empastarla». Mientras que la literatura obrerista se ha encargado de romantizar el mono azul de trabajo y la academia feminista aboga por romper techos de cristal, las condiciones de quienes se encargan de lavar los primeros y barrer los segundos han quedado totalmente descuidadas y olvidadas. Cargadas de razones y muy cansadas de cuidar para que otras concilien, un centenar de Hijas del hormigón le han contado a la politóloga Aida dos Santos su día a día, porque la precariedad y las privaciones no siempre las recoge la estadística. Ahí donde leas «Esto a mí también me pasa» y asientas en silencio estará la prueba de que lo que te atraviesa a ti, nos limita a todas.
1,500