La escritura sobre el grial significó la construcción de un nuevo mito en la cultura europea. Es en la última obra de Chrétien de Troyes, El cuento del grial (1180), donde por vez primera aparece este término en torno al cual se concentró toda una historia: un castillo repentinamente aparecido en un valle, un rey enfermo, un joven que se maravilla ante unos objetos, entre ellos el grial, pero no pregunta nada acerca de ellos y de su posterior búsqueda. Entre otros motivos, el carácter inacabado del roman de Chrétien generó una escritura febril por parte de autores franceses y alemanes, siempre con la intención predominante de interpretar y comprender lo que habían heredado como un enigma, y así se sucedieron durante medio siglo las cuatro Continuaciones, el José de Arimatea de Robert de Boron, Perlesvaus de autor anónimo, Parzival de Wolfram von Eschenbach o La búsqueda del Santo Grial, de autor también desconocido, que ayudaron a conformar una poética concreta favorecida por el ambiente y la atmósfera de las Cruzadas. Es posible que fuera la pérdida de Jerusalén, y con ella la del Santo Sepulcro, la que activara este gran esfuerzo constructor del imaginario griálico que ha perdurado hasta nuestros días.
Esta obra cambiará nuestra forma de pensar la naturaleza de la justicia social. Charles Larmore, Universidad de Chicago Las teorías éticas imperantes omiten tres temas importantes: el trato a las personas con discapacidades, el alcance de la justicia más allá del Estado-nación y los deberes hacia los animales no humanos. Este memorable libro aporta una perspectiva valiente y audaz sobre estas cuestiones, basada en el respeto y la empatía. Nussbaum nos plantea con valor y elegancia el escenario de unos debates teóricos y prácticos imprescindibles.
Frente a la creencia generalizada de que la violencia organizada experimenta un declive continuo a lo largo de la historia, este libro ofrece un análisis sociológico en profundidad que revela que, en realidad, va en aumento. Malesevic demuestra que la violencia está determinada por la capacidad organizativa, la penetración ideológica y la microsolidaridad, más que por las tendencias biológicas, lo que significa que, a pesar de que las sociedades premodernas están expuestas a espectáculos de crueldad y tortura, no cuentan con los medios organizativos necesarios para matar sistemáticamente a millones de personas.
En el poder y en la enfermedad trata de la interrelación entre la política y la medicina; aborda la repercusión de las enfermedades y las terapias ―tanto físicas como mentales― en la toma de decisiones de los jefes de Estado y de Gobierno hasta el extremo de causar una suerte de locura, en términos de insensatez, estupidez o irreflexión. Naturalmente, la enfermedad en personalidades públicas suscita importantes cuestiones sobre los peligros que conlleva mantener en secreto la dolencia, o la dificultad para destituir a los dirigentes enfermos.
La sexualidad no solo se ha convertido en un campo esencial de la historia, también se ha apoderado del léxico político: igualdad, dominación, discriminación, libertad, liberación, revolución, etc. En línea con la obra de Michel Foucault, se presenta como un hecho eminentemente cultural, sensible a las transformaciones económicas, religiosas y científicas, y que estructura los marcos mentales y alimenta la imaginación de las diferentes sociedades. Esta accesible, amplia y original reflexión sobre la historia de las sexualidades, apoyada en una vasta y actualizada investigación documental, ofrece un recorrido -desde la Antigüedad clásica hasta nuestros días- por las principales etapas y desarrollos de las normas y las mentalidades, abordando aspectos concretos como la edad, el género, la orientación sexual, así como la legitimidad de las parejas y el contexto general, entre otros factores.
«La batalla de la propaganda en la II Guerra Mundial» es un fascinante recorrido a través de los entresijos de uno de los conflictos más grandes de la historia humana desde un prisma diferente. Desde los primeros pasos de la propaganda política hasta su escalofriante apogeo durante la II Guerra Mundial, este libro nos sumerge en el poderoso mundo de la manipulación mediática de las masas con fines políticos. Comenzando con una detallada introducción sobre los orígenes y las diversas técnicas utilizadas para influir en la población, el autor nos guía por en un relato que esclarece cómo la propaganda se convierte en un arma crucial en el arsenal de los líderes y regímenes enfrentados. A lo largo de sus páginas, exploraremos cómo cada bando, ya sea el Eje o los Aliados, desplegó una amplia gama de estrategias propagandísticas para moldear la percepción pública, desde carteles y películas hasta programas de radio y prensa, para intentar ganar la guerra. Además, se examina el impacto psicológico de estas campañas en la moral de los civiles y soldados en el frente. Con un estilo ameno y una meticulosa investigación histórica, «La batalla de la propaganda en la II Guerra Mundial» arroja luz sobre un aspecto fundamental pero a menudo subestimado del conflicto, destacando su relevancia en la configuración del curso de la guerra y su legado en la sociedad moderna.