G. W. F. Hegel nació en Stuttgart, capital de Suabia, en 1770. Tras haber estudiado teología en Tubinga se ganó la vida como preceptor privado hasta que en 1801 se incorporó a la Universidad de Jena bajo la protección de Goethe, a quien fue fiel toda su vida. En 1807 se liberó de la absorbente influencia de Schelling al publicar La fenomenología del espíritu y ese mismo año empezó a trabajar como redactor en un periódico de Bamberg hasta su nombramiento como rector del Instituto de Núremberg en 1809. En 1816 pasó a la Universidad de Heidelberg y dos años después a la de Berlín, ciudad donde permaneció hasta su muerte en 1831. Es uno de los más grandes pensadores universales. Zubiri decía que Hegel representaba la madurez de Europa.
Armagedón es la historia de la última gran campaña de la segunda guerra mundial: la batalla por la conquista de Alemania, que comenzó como el mayor hecho militar del siglo XX y acabó como su mayor tragedia humana. Hastings ha investigado en los archivos de cuatro países distintos y ha entrevistado a 170 testigos para averiguar por qué los ejércitos aliados no terminaron mucho antes una campaña en la que contaban con fuerzas muy superiores. El autor narra lo que acabó convirtiéndose en una trágica sucesión de combates, bombardeos, saqueos, violaciones y masacres que consumió más de un millón de vidas humanas. Las campañas militares y los grandes acontecimientos colectivos se entrelazan en estas páginas con las experiencias individuales de quienes vivieron estos días dramáticos para componer un relato impresionante. Patrick Bishop ha dicho de este libro que es «profundo y sombrío, con la fuerza suficiente para invadir vuestros sueños».
La laberíntica historia del espionaje soviético desde la revolución de octubre hasta el final de la guerra fría y su relación con la actualidad política Rusa. La historia de la inteligencia soviética es la historia de esos dos vecinos cercanos y distantes a los que alude el título de este libro: por un lado, la civil KGB; por otro lado, la militar GRU. Ambos al servicio de la estrategia en política del Kremlin.
En esta segunda entrega de su obra Pensamiento posmetafísico, Jürgen Habermas intenta determinar el sentido de la filosofía después de la crisis de su privilegio epistemológico frente a otras disciplinas y tras el cuestionamiento del predominio de la teoría sobre la praxis. Tres grandes temas son abordados en este contexto: el cambio de perspectiva desde las imágenes del mundo metafísicas al mundo de la vida; la relación entre religión y pensamiento posmetafísico, y el papel de la religión en el contexto político de una sociedad postsecular y liberal. En la tendencia hacia la globalización de la economía y de la comunicación digital, las sociedades de Europa, secularizadas en su mayor parte, se topan con movimientos religiosos y fundamentalismos de una vitalidad creciente. Esta circunstancia no solo ha dado otra dirección al debate científico-social sobre la relación de la secularización con la modernización de la sociedad, sino que también plantea nuevos retos a la filosofía. ¿Cómo tendría que entenderse una filosofía que trate la religión no como una figura del pasado, sino como una figura en el presente? En palabras de Habermas, «la filosofía no puede, tampoco en su configuración posmetafísica, ni sustituir ni desplazar a la religión».
Este libro está dirigido a psicoterapeutas y gira en torno a cómo trabajar las emociones en el espacio psicoterapéutico, desarrollando paso a paso una metodología de intervención basada enteramente en la práctica clínica y aplicable a partir de cualquier modelo de trabajo terapéutico. Guía para la intervención emocional breve ofrece toda una serie de recursos para activar y desactivar las emociones en el transcurso de una sesión con el objetivo de «liberar un proceso terapéutico cuando los recursos habituales se han agotado». Así, se expone el procedimiento de actuación frente a las emociones básicas: la ansiedad, la rabia, el miedo, la pena y la vergüenza. Esta obra tiene un carácter práctico con el objetivo de facilitar la labor del terapeuta en la consulta. Combina de forma integrada diferentes enfoques psicoterapéuticos con el fin de conseguir un cóctel lo suficientemente intenso como para que se logre abrir la «ventana emocional» de los clientes y promover la abertura indispensable hacia el cambio y la resolución de los conflictos internos.