Historia intelectual de la humanidad
Es difícil calificar un libro que nos ofrece nada menos que el patrimonio intelectual de la humanidad. No se encontrará en sus páginas la majestad de los reyes, o el fragor de las batallas, sino la belleza de las intuiciones, las ideas y las invenciones que, desde la noche de los tiempos ha desarrollado el hombre para mejorar su condición y su vida.
Los primeros en atribuir una figura a Noé a partir de las sobrias palabras del Génesis lo imaginaron envejecido, barbudo y tan fiero con sus congéneres como sumiso con la divinidad. Pero también fue descrito y pintado borracho y desnudo, aunque, antes de exhibirlo, la Biblia lo muestra en doce escenas simbólicas: de rodillas, obedeciendo a su creador; armando un recipiente que podría evitarle la muerte; construyendo un edificio para salvar a ciertas criaturas elegidas; posando con su familia; embarcando especies zoológicas en un artefacto; flotando a la deriva; navegando durante el diluvio universal; asomándose a una ventana a la espera de una paloma; desembarcando en la cima de una montaña oriental; sacrificando en el fuego a los animales que sobrevivieron a la inundación; embriagándose con el vino recién descubierto, y durmiendo la borrachera a la sombra de su guarida.
Ninguno de estos sucesos es extraño en el repertorio de las escenas míticas fundacionales. Lo que sí es verdaderamente sorprendente es que el Arca no parece una embarcación, sino un edificio: una Casa que los defiende del Diluvio y, desde entonces, los protege de las inclemencias y posterga la muerte. Por tanto, Noé fue un arquitecto, heredero de Caín y precursor de quien ideó la célebre Torre de Babel. No un armador, ni un navegante, ni siquiera un profeta, sino el primer arquitecto que proyectó una gran residencia en la Tierra. De este modo, el Arca, como evidencia Noé en imágenes y señala su subtítulo, es la más eficaz y necesaria arquitectura contra toda catástrofe.
Stalin. Valoración del hombre y su influencia es una nueva edición de la biografía que Trotski hizo de su rival en la política bolchevique. Ofrece una versión expandida y refinada con respecto a la original. Retrata a Stalin desde niño cotejando fuentes oficiales y no oficiales, tanto de propaganda como de disidentes, para ofrecer un retrato lo más completo posible del líder de la Unión Soviética.
Democracia para realistas arremete contra la romántica teoría vulgar en la que se asienta el pensamiento contemporáneo sobre política y gobierno democráticos, ofreciendo una provocadora visión alternativa centrada en la naturaleza humana de los ciudadanos democráticos. Gracias a una amplia variedad de pruebas procedentes de las ciencias sociales, incluidos ingeniosos e inéditos análisis sobre temas que abarcan desde el aborto y los déficits presupuestarios hasta la Gran Depresión y los ataques de tiburón, Christopher Achen y Larry Bartels desmienten la imagen generalizada de ciudadanos concienciados que dirigen el rumbo del Estado desde las urnas de votación. Argumentan que los votantes -incluso los mejor informados y más implicados- eligen partidos y candidatos en función sobre todo de sus identidades sociales y lealtades partidistas, no de cuestiones políticas. Además, demuestran que los electores ajustan sus opiniones políticas e incluso sus propias percepciones sobre asuntos objetivos para que se correspondan con dichas lealtades. Cuando los partidos están más o menos igualados, las elecciones a menudo dependen de consideraciones irrelevantes o engañosas, como repuntes económicos o recesiones que escapan al control de los gobernantes; en esencia, los resultados son aleatorios. Así pues, los electores no dirigen el rumbo de las políticas públicas, ni tan siquiera de forma indirecta.
«Lord Byron debe ser considerado un hombre, un inglés y un gran genio. Su talento es inconmensurable. Nadie puede ser representante de la era poética moderna excepto él, que sin duda debe ser considerado el mayor genio de nuestro siglo. No es ni antiguo ni romántico, sino como la actualidad misma». Johann Wolfgang von Goethe
Byron fue una celebridad, una auténtica superestrella de la literatura que se convirtió automáticamente en leyenda tras su muerte en 1824, durante la guerra de la Independencia de Grecia. De ahí que el principal problema para cualquier biógrafo consista en separar la verdad de lo sentimental, los hechos de lo interesado y lo espurio.
Fiona MacCarthy supera todos los escollos posibles tras haberse sumergido en todo tipo de archivos, como los de su editor, John Murray, la mayor fuente de correspondencia, objetos y manuscritos, algunos inéditos, del autor. Su profunda labor de investigación hace de esta la más ambiciosa, completa y precisa biografía del bardo inglés.
Además, la autora británica reinterpreta de manera rupturista la personalidad de una de las figuras más carismáticas del romanticismo europeo (él mismo se calificó como el «Napoleón de la rima»), y aporta una mirada fresca a su infancia, sus primeros viajes, su tragicómico matrimonio, la relación incestuosa con su hermana y la importancia en su vida y obra de las estrechas relaciones que mantuvo con chicos adolescentes.
Desde la carga de Balaclava hasta los últimos galopes entre carros de combate y ametralladoras, esta es la gran historia de la caballería en la guerra moderna. Durante casi un siglo, de 1860 a 1945, el arma montada recorrió el mundo: cruzó las praderas del Salvaje Oeste, vivió una de sus hazañas más heroicas con el Regimiento de Cazadores de Alcántara y fue fundamental en las dos guerras mundiales.
Ismael López sigue su rastro en todos los frentes: en la guerra de Secesión estadounidense, en las campañas coloniales, en la tormenta de acero de la Gran Guerra, en las estepas donde irrumpió la Caballería Roja, en los campos de batalla de la Guerra Civil española o en los escenarios de la Segunda Guerra Mundial, cuando los jinetes siguieron cabalgando sable al viento. A través de sus grandes líderes, unidades célebres y gestas más brillantes, Sables al viento desmonta mitos y reconstruye la evolución y el espíritu de un arma a la que se dio por muerta antes de tiempo.