Una crónica de diez mil años para descubrir las luchas de poder entre Gran Bretaña, Europa y el mundo.
Un relato geográfico sobre la lucha por dominio mundial, que está en constante cambio e impulsado tanto por la geografía como por la tecnología y la política
¿Cómo puede moldear la geografía el destino de un territorio? ¿Vivir físicamente aislado del resto del mundo es siempre una desventaja o puede convertirse en una ventaja? ¿Cómo nos ayuda nuestra adaptabilidad e inventiva a superar las limitaciones que la geografía impone? ¿Por qué la lucha por el poder no se entiende sin una perspectiva geográfica?
En Geografía y destino, el célebre antropólogo e historiador Ian Morris, autor de ¿Por qué manda Occidente… por ahora? y Guerra, ¿para qué sirve?, nos embarca en una crónica de diez mil años para mostrarnos la lucha por el poder entre Gran Bretaña, Europa y el mundo. Descubriremos cómo durante siete milenios y medio los británicos fueron una potencia secundaria en los márgenes de Europa, contemplaremos luego el ascenso de Europa y Gran Bretaña a partir de la Era de los Descubrimientos y seguiremos la historia para ver cómo, a partir de 1900, debido a la rápida globalización, otras potencias europeas, Estados Unidos y cada vez más potencias asiáticas como China acceden al liderazgo mundial.
Con una narrativa vibrante y un enfoque interdisciplinario, Geografía y destino revela los caminos que forjaron la historia de las potencias globales y nos invita a reflexionar sobre cómo el dominio mundial está en constante cambio, impulsado tanto por la geografía como por la tecnología y la política.
El gran historiador de Europa oriental Karl Schlögel escribe sobre el desaparecido universo soviético a lo largo de su siglo. Él mismo presencia la inauguración de las megaconstrucciones del comunismo y la apertura de las fosas comunes del terror estalinista. Explora la vastedad del país ferroviario y las estrecheces de la vivienda comunitaria. Su labor arqueológica nos descubre lugares cotidianos para la supervivencia, como la cocina moscovita o las colas. Tampoco faltan los espacios para la felicidad o las pequeñas libertades. Cien años después de la revolución de 1917, nos presenta la imagen panorámica de una civilización que sobrepasaba el sistema político. Imprescindible para comprender 'el tiempo posterior' que estamos viviendo.