Boys club: m. Dícese de un grupo de hombres, en general blancos, heterosexuales y privilegiados que operan en un circuito cerrado. Intercambian cifras, información, documentos, dinero o mujeres. Ya sea en el ejército, en la política o en los consejos de administración estos grupos exclusivamente masculinos orquestan la exclusión y la invisibilización de la otra mitad de la población.
Martine Delvaux, figura imprescindible del pensamiento feminista, pone el foco en la camaradería masculina que rige el mundo y se centra en el fenómeno de los boys club desde sus orígenes en el Reino Unido hasta sus manifestaciones actuales y su omnipresencia en los centros de poder. Gracias a su amplio bagaje cultural, la autora argumenta con precisión cómo la persistencia de esa atmósfera de misoginia permite que los hombres sigan dominando el mundo.
En 1948 el joven poeta Thorkild Bj¸rnvig visitó Rung-stedlund, la mítica mansión de Karen Blixen, sin sospe-char que su vida estaba a punto de dar un vuelco extraor-dinario. Se le había convocado bajo el falso pretexto de que la sobrina de Blixen admiraba sus poemas, pero era la célebre autora de Lejos de África quien deseaba conocerle. Esta mentira piadosa dio pie a una tortuosa amistad por la que Bj¸rnvig pagaría un alto precio.
Totalmente subyugado por el carisma y las atenciones de la baronesa von Blixen, Bj¸rnvig accedió a un pacto desigual: a cambio de convertirse en aprendiz y confidente de una mujer que le doblaba la edad, soportaría toda clase de caprichos, desplantes y manipulaciones. Pese a ello, existió entre ambos una emocionante compenetración espiritual con visos de amor platónico que aflora en la correspondencia incluida en este libro y en las conversaciones que mantuvieron en Rungstedlund.
Para Juan Antonio Gaya Nuño, Picasso poseía un imán para los escritores. Ningún autor español o latinoamericano renunció a acercarse al pintor malagueño. En el 50 aniversario de su muerte, Jose Esteban ha preparado una extensa antología con textos dedicados al autor del Guernica por escritores hispanos que lo conocieron o lo admiraron, desde Ricardo y Pío Baroja a Antonio Gamoneda. La nómina es larga, e incluye nombres como Ramón Gómez de la Serna, tal vez el más picassiano de los escritores españoles, Jose Bergamín, Jorge Guillen, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Alejo Carpentier, Cesar Vallejo, Juan Perucho, Max Aub, Pablo Neruda, Luis Buñuel, Camilo Jose Cela… La atracción hacia la literatura de Picasso le llevó a ilustrar varios libros de arte de destacados creadores de su generación y su residencia parisina fue refugio habitual del exilio español, lo que facilitó, además, el contacto entre los literatos y el pintor.