Todo personaje literario es fruto de un tiempo y de un lugar. Sherlock Holmes está inevitablemente ligado a la Inglaterra victoriana y al Londres del siglo XIX. Scotland Yard, el telégrafo, los trenes a vapor o el consumo de opio son elementos habituales en sus historias. Conocer qué leían o en qué ocupaban su tiempo libre los contemporáneos de Conan Doyle te ayudará a entender mejor las costumbres del detective y a disfrutar aún más de sus aventuras.
Descubre el Sherlock Holmes más elemental y enriquece tu visión sobre el investigador más famoso del mundo.
Cuando venimos al señor, quedamos asombrados al ver tantas
necesidades espirituales que tenemos y no nos damos cuenta hasta
tener un encuentro con Cristo.
El morir al YO es un camino a la vida eterna, por eso la iglesia de
Cristo está hecha para llevarnos a su Gloria, pero no hay dudas que
habrá pruebas. La solución a nuestras pruebas está en nuestras
manos.
Este libro nos enseña como menguar a nuestro yo y dejar que Cristo
crezca en nosotros. La fidelidad de Dios es un consuelo para quienes
necesitamos cambiar esos viejos paradigmas que nos han
esclavizados y no nos dejan crecer.
“Dios no tiene nada que decirle al hombre frívolo”. —A. W. Tozer
En Dios se interesa en el hombre, Tozer insta al creyente a estar alerta en su búsqueda de la voz de Dios. Nos recuerda que la quietud y la meditación en el Espíritu de Dios pueden ser más provechosas —espiritualmente— que la apariencia de la religión tan predominante en la sociedad moderna. La quietud es una cualidad que se está perdiendo en el mundo de hoy. Estar quieto y saber que él es Dios es una antigua verdad que se cita mucho pero que rara vez se vive.