La obra que nos disponemos a leer es un texto lleno de novedades para la época. No se trata solo de la elección de temas nuevos sino también de nuevas perspectivas. Como ya se ha dicho, Maquiavelo es el primero en hablar de cómo conseguir el poder, sin entrar en valoraciones morales sobre los métodos usados para hacerlo ni en juicios sobre lo que conviene o no conviene hacer con el mismo una vez obtiene.
Cuando venimos al señor, quedamos asombrados al ver tantas
necesidades espirituales que tenemos y no nos damos cuenta hasta
tener un encuentro con Cristo.
El morir al YO es un camino a la vida eterna, por eso la iglesia de
Cristo está hecha para llevarnos a su Gloria, pero no hay dudas que
habrá pruebas. La solución a nuestras pruebas está en nuestras
manos.
Este libro nos enseña como menguar a nuestro yo y dejar que Cristo
crezca en nosotros. La fidelidad de Dios es un consuelo para quienes
necesitamos cambiar esos viejos paradigmas que nos han
esclavizados y no nos dejan crecer.