Considerada una obra maestra de la historia militar, El día más largo es el insuperable relato de Cornelius Ryan sobre el Día D que recrea las fatídicas horas que precedieron y siguieron al desembarco de Normandía. Publicada por primera vez en 1959, narra con minucioso detalle los años de planificación que llevaron a la invasión, su desenlace épico y cada golpe de suerte y acto de heroísmo que marcarían la decisiva batalla que libró Europa de las garras del fascismo.
Hace más de dos décadas, Arthur C. Danto anunció que la llegada del fin del arte se había dado en los años sesenta; y fue precisamente tras esa declaración cuando se situó a la vanguardia en la crítica radical de la naturaleza del arte en nuestro tiempo. Esta obra presenta la primera reformulación a gran escala de esta original percepción y muestra cómo, tras el eclipse del expresionismo abstracto, el arte se ha desviado irrevocablemente del curso narrativo que Vasari definió para él en el Renacimiento.
Durante gran parte de la historia, las sociedades han oprimido violentamente a las minorías étnicas, religiosas y sexuales. No es de extrañar que aquellos que abogan por la justicia social llegaran a pensar que los miembros de los grupos marginados necesitan sentirse orgullosos de su propia identidad para poder hacer frente a la injusticia.
Pero, en las últimas décadas, lo que empezó como un sano aprecio por la cultura y el patrimonio de los grupos minoritarios se ha transformado en una contraproducente obsesión por la identidad grupal en todas sus formas. En poco tiempo ha surgido una nueva ideología que reprime el discurso, denigra la influencia mutua como apropiación cultural, niega que los miembros de grupos distintos puedan llegar a entenderse de veras, e insiste en que la forma en que los gobiernos tratan a sus ciudadanos ha de depender del color de su piel.
A mediados de 2022, Tamara Tenenbaum recibió el encargo de traducir Un cuarto propio, de Virginia Woolf. Tomando como punto de partida las cuestiones que le suscitó dicho encargo, Tenenbaum nos propone una relectura del libro de Woolf para reflexionar sobre la situación actual de las mujeres (aunque no solo de ellas) abordando los temas que le interesan: la precariedad laboral, el amor desaparecido en la era de Tinder, la comida, el dinero, el resentimiento como respuesta política o la nostalgia y el poder de la tradición.
Con una prosa lúcida y fluida, a lo largo de este texto, rico en referencias literarias y filosóficas, pero también de la cultura pop, Tenenbaum dialoga con el clásico de Virginia Woolf y nos propone un ensayo que busca ir más allá de un manifiesto y que quiere ser «una propuesta de contramundo plebeya y feminista basada en la importancia de la belleza y el trabajo como […] productores de igualdad y libertad».
A Tenenbaum, a quien le interesa escribir sobre su tiempo, Un cuarto propio le funciona como inspiración y oráculo, y le ofrece la oportunidad de pensar en otras formas posibles de vivir en el siglo XXI que se opongan al discurso neoconservador circundante y que sean modernas y posmodernas a la vez, pero, sobre todo, que nos ayuden a transitar la incertidumbre sin caer en un optimismo ingenuo ni en un pesimismo reaccionario.
En palabras de la propia autora: «Estoy yendo a Un cuarto propio a hacer lo que Virginia decía que hacemos con los clásicos griegos: a buscar, más que lo que Virginia tenía, lo que a nosotras nos falta».
La mecánica del exterminio es un escalofriante y meticuloso análisis de los procedimientos para para destruir vidas humanas en los campos de concentración nazis. Tras la decisión de asesinar a millones de personas, era necesario encontrar un sistema eficaz para llevarlo a cabo. Con una precisión quirúrgica, Xabier Irujo desnuda la maquinaria del Holocausto revelando cómo una ideología de amplia difusión en Europa impulsó la creación de en un protocolo sistemático de genocidio.
El lector recorrerá paso a paso las fases de esta macabra maquinaria: desde el desplazamiento forzado y la concentración masiva, hasta el transporte y la ejecución. Cada fase de este proceso brutal se explica con una frialdad y exactitud que desvela la siniestra lógica del exterminio: un procedimiento que combinaba eficiencia, diligencia y rentabilidad.
La mecánica del exterminio no solo ilumina uno de los más oscuros capítulos de la historia; la desafía, conmociona y ofrece una perspectiva desgarradora sobre el peor rostro de la humanidad.
samurái, La mera mención de esta palabra, pronunciada y transcrita de forma exacta en cualquier idioma ma, basta para despertar el imaginario popular: héroes con armaduras lacadas y hatanas al costado, imbuidos por el buskido, el código del honor. Porque, desde que su figura traspasó las fronteras, Occidente ha sentido una poderosa atracción por el guerrero japonés, enblema de la singularidad del país y ave fénix de un Estado que resurgía de las cenizas de un ataque nuclear. Y este entusiasmo se ha visto alimentado, además, por una gran cantidad de obras cinematográficas y literarias