La era de la revolución, La era del capital y La era del imperio cubren la historia del mundo contemporáneo desde el inicio de la Revolución francesa, en 1789, hasta el estallido de la Primera guerra mundial, en 1914. En estas páginas Hobsbawm, de quien se ha dicho que es «tal vez el más importante historiador del siglo XX», y que es con toda seguridad el más leído, no sólo se ocupa de los acontecimientos políticos y de los avances económicos, sino que presta una atención especial al desarrollo de la ciencia y del arte, y se ocupa de temas como la formación de un mundo global, la construcción de naciones, las luchas obreras o la emancipación de la mujer. El resultado es una obra que se ha convertido ya en un clásico de la historiografía contemporánea, del que Norman Stone ha dicho que «figura entre los mejores libros de historia que jamás haya leído», que Niall Ferguson no ha dudado en calificar como «la mejor introducción a la historia del mundo contemporáneo», y que es, para Eric Foner, el punto de partida obligado para cualquiera que busque una comprensión adecuada de la historia de nuestro tiempo.
El período clásico de la historia de Grecia, desde los siglos V y IV a. C. hasta la muerte de Alejandro Magno, fue el tiempo aciago de las guerras contra los persas, pero también de las obras imperecederas del arte y la literatura, la política y la filosofía, y en el que surgieron los valores del humanismo que aún sostienen nuestra cultura. La democracia, los cánones de la estética, las bases del racionalismo, la ética social, el derecho y la justicia equitativa, los géneros literarios, los principios del método científico... Todo ello se lo debemos a la cultura griega antigua. Recorrer su historia y sus vestigios del pasado nos descubre los valores del presente. Descubre el legado de la antigua Grecia.
LA CIVILIZACIÓN MÁS PODEROSA DE LA HISTORIA OCCIDENTAL
Durante más de 500 años, Roma fue la más poderosa y avanzada civilización que el mundo había conocido jamás. El Imperio romano llegó a abarcar tres continentes y su enorme influencia sentó las bases de nuestra civilización, en la que todavía perdura un impresionante legado presente en la lengua, el derecho y la cultura occidentales.