En el último cuarto del siglo XX, las sociedades europeas experimentaron cambios económicos, políticos, sociales y culturales de primera magnitud, que obligaron a todos los actores políticos a redefinir sus proyectos y sus actuaciones. Particular relevancia adquirieron las dos crisis económicas de los años setenta, que facilitaron el inicio de la denominada «revolución conservadora», también favorecida por el agotamiento de la ola izquierdista del «largo 68» y, posteriormente, la crisis y el derrumbe del bloque soviético.
En ese marco, la posición de las formaciones políticas conservadoras se reforzó en toda Europa, aunque con diferencias, en algunos casos notables, entre los diversos países.
«En esta obra quiero establecer el enlace del transhumanismo con la tradición humanística de nuestra civilización, que resuena una y otra vez en él (...) El humanismo ya no puede ser el que era, agazapado en el placentero regazo de la superioridad de las humanidades y presumiendo de su pasado glorioso. Un imparable futuro se cierne sobre nosotros. ¿Pero no hay nada que hacer para detenerlo? O renovamos las bases y los temas del humanismo, ofreciendo nuevos criterios de pensamiento y de acción de los desafíos tecnológicos, o nos arriesgamos a que se impongan, sobre nuestra humanidad y la sociedad en general, los discursos de transformación o de substitución, en la estela de una salvación puramente inmanentista, que pronuncian nuevos ideólogos, que se adjudican a sí mismos el objetivo de tomar el relevo tanto de las ineficaces ciencias humanas, como de las religiones tradicionales». Ricardo Mejía Fernández «Mejía no formula una propuesta precaucionista o bioconservadora, sino en la línea crítica del humanismo antropocéntrico parcial que trajo la Modernidad. Tampoco pretende recuperar el humanismo teocéntrico medieval. En diálogo con J. Maritain, pero marcando distancias con el pensador francés, propone un humanismo antropocéntrico integral, abierto a todas las dimensiones naturales de la persona». Mario Iceta Gavicagogeascoa. Arzobispo de Burgos
La historia definitiva de las dos Coreas, desde el siglo XIX hasta la actualidad.
Corea es una nación dividida. Corea del Sur es una democracia vibrante, la décima economía del mundo y cuna de una cultura con creciente influencia internacional. Corea del Norte, en cambio, está gobernada por el régimen más autoritario del planeta, es un país pobre en una región próspera y es conocida principalmente por el culto a la personalidad en torno a la familia Kim. Sin embargo, ambas Coreas comparten una apasionante historia común.
En este libro, basado en décadas de investigacion, los expertos en geopolítica Ramón Pacheco Pardo y Victor D. Cha exploran la historia de la Corea moderna, desde finales del siglo xix, pasando por la ocupación japonesa y la guerra y división durante la Guerra Fría, hasta la actualidad. Un pequeño país atrapado entre las mayores potencias del mundo —como China, Japón, Rusia y Estados Unidos—, el destino de Corea siempre ha estado estrechamente ligado a su geografía y a la fortaleza de su liderazgo y sociedad.
Esta es una historia fundamental de una región clave del mundo que explica la evolución de las identidades de Corea del Norte y del Sur, tan diferentes entre sí, y explora qué futuro les espera a ambas, y también al mundo.