Pasados ya 500 años de su muerte, la figura de Thomas Müntzer sigue siendo extremadamente controvertida. Nació seguramente hacia 1489, en la región minera del macizo del Harz. De joven estudió teología en distintas universidades alemanas, para convertirse primero en párroco y luego en predicador de la Reforma bajo la influencia de Lutero.En los primeros años de la década de 1520 se separó sin embargo de los teólogos reformistas que habían apostado por la alianza con la alta nobleza alemana contra la corrupción de la Iglesia del papa de Roma. Preocupado desde siempre por la suerte de los más desfavorecidos, su teología se volcó entonces en las clases populares, para las cuales pensaba que la revelación de Dios debía ser tanto o más accesible que para los sectores nobles y cultivados. Trató de reformar la misa y la liturgia, así como de promover una predicación centrada en las preocupaciones y malestares del artesanado, los mineros y la amplia clase campesina de su tiempo.
Un viaje por la música que resuena en los lugares más aislados del planeta.
Los acordes del piano de Einaudi sobre un iceberg, el blues eléctrico del desierto africano, música que viaja por el espacio interestelar, las canciones perdidas de una isla volcánica, la ciudad fantasma que vio nacer a ABBA, las melodías de una cueva submarina, los ecos hawaianos que enamoraron a Elvis, archivos sonoros ocultos en un búnker ártico, los cantos yoik que inspiraron a Björk, el punk desde la ciudad más fría del mundo…
Existen melodías con resonancias geográficas concretas. El territorio, el clima, los ritos y costumbres dejan su huella en forma de canciones. Este libro es una aventura en busca de esos sonidos distantes, exóticos o extrañamente familiares capaces de emocionarnos.
Historias, ilustraciones, mapas y curiosidades que nos invitan a escuchar paisajes desconocidos.
Homo academicus es el libro más personal de Pierre Bourdieu, porque en él aplica su capacidad interpretativa a su propio ámbito: el mundo universitario. En este sentido, el análisis que propone tiene una impronta casi autobiográfica, pero sobre todo un marcado compromiso intelectual. Bourdieu demuestra que el campo de la universidad es el lugar de una constante lucha de poderes que se desarrolla siguiendo una lógica específica: el poder académico y el prestigio intelectual o científico son los dos polos de esa lucha, y las disciplinas y las prácticas dominantes y dominadas se distribuyen en torno a ellos.