Nuestras vidas están llenas de situaciones que nos hacen entrar en bucle, ya sea por la ansiedad que nos genera ir al dentista, por la ira que nos invade cuando nos pilla un atasco o por el dolor que sufrimos tras una ruptura. Pero las emociones, por muy difíciles que nos puedan parecer a veces, contienen un superpoder: cuando se activan de la manera adecuada y en el momento oportuno, funcionan como un sistema inmunitario que hace que prestemos atención a nuestro entorno, nos indica cómo reaccionar ante una situación y nos ayuda a tomar las decisiones correctas.
Pero, ¿cómo podemos lograr que nuestras emociones trabajen a nuestro favor? El aclamado psicólogo Ethan Kross ha dedicado su carrera científica a responder a esta pregunta. En Cambia cómo piensas para cambiar cómo sientes, desmiente los mitos más habituales —como que la evasión es siempre tóxica o que debemos esforzarnos por vivir el momento— y nos ofrece un nuevo marco para transformar nuestras emociones y que estas no se apoderen de nuestras vidas. Combinando consejos prácticos, investigaciones de vanguardia e historias inspiradoras, Kross no solo nos muestra que ya tenemos acceso a una amplia gama de herramientas, sino que también nos enseña cómo aprovecharlas para ser más saludables y exitosos.
Una pequeña grieta rompe la roca. Más allá de esa hendidura, un pasaje conduce al corazón de la montaña. La tenue luz del frontal danza donde antes reinaba la oscuridad absoluta. El recorrido se adentra cada vez más en las profundidades, siguiendo el surco excavado por un antiguo torrente que lleva hasta un lago negro. El espeleólogo se despoja del traje y el casco, toma aire y se sumerge. Al otro lado, siempre hay otro paso, una abertura que invita a continuar el viaje. No importa cuántas veces lo haya afrontado: el continente oscuro sigue seduciéndolo.
Francesco Sauro respondió a la llamada de la oscuridad y la roca desde niño, cuando buscaba cualquier fisura que le permitiera adentrarse en el corazón de la Tierra. Hoy, su mirada mezcla la pasión juvenil con el deseo científico. En El continente oscuro, Sauro combina relatos personales, historia, divulgación y mito con el pulso de la exploración real: en cada descenso, el levantamiento de la topografía, las huellas sonoras, la composición de la atmósfera y la antigüedad de unas morfologías primordiales dibujan para quienes permanecen en la superficie el mapa en continua evolución de un cosmos oculto que tiene sus puntos de acceso en las cuevas de las Dolomitas y en el Himalaya, entre las formaciones volcánicas de Lanzarote y los tepuyes de Venezuela.