Este libro cuenta cómo se incubó la ideología nacionalsocialista y con qué procedimientos arrasó el pluralismo cultural para erigir una estética totalitaria de propaganda a favor de la aniquilación de los judíos y el expansionismo territorial. Gracias a una titánica labor de documentación, entrevistas, e incluso su experiencia personal, Michael Kater reconstruye cómo una mezcla de leyes y decisiones arbitrarias de ministros ferozmente enfrentados entre sí amordazó la radio, la prensa liberal, las editoriales, el cine, Y pone el foco en el arte figurativo y reaccionario promovido por el hitlerismo para alentar la simpleza, la lealtad y el trabajo manual.
Obra de culto y de referencia que ha adquirido el estatus de clásico, 'Sueños de ácido' es una monumental historia social del LSD, un cautivador relato no solo de la contracultura y la psiquedelia, sino de la historia general contemporánea. Los autores nos ofrecen una crónica llena de sorpresas sobre la experimentación con alucinógenos por parte de la CIA y el Ejército de los EE UU y sobre la contracultura de los 60, y narran de manera muy convincente la historia de los protagonistas del ácido: Hofmann, Huxley, Leary, Ginsberg, Kesey y muchos más. Nos sumergen en el vibrante halo colectivo de unos tiempos que, a pesar de la CIA y la inteligencia militar, cambiaron Occidente para siempre, pues impregnan hoy casi cada faceta de nuestra cultura.
Todos lo hemos sentido: la distracción, la pérdida de concentración, la atención secuestrada durante demasiado tiempo por las cuestiones equivocadas. El ir y venir de zombis pegados a sus teléfonos por la calle. Todos hemos mirado con cierta lástima en un restaurante a esas cuatro personas de la mesa de al lado absortas en sus pantallas, justo antes de sentir la vibración en nuestro bolsillo. Algo ha cambiado en nuestras vidas.
En este fascinante ensayo, el escritor y periodista Chris Hayes argumenta que nos encontramos en el epicentro de una transición definitoria, cuyo paralelo más cercano sería la transformación del trabajo en el siglo XIX. Hoy, nuestra atención se ha convertido en un recurso mercantil, extraído con fines de lucro y responsable de que nos sintamos cada vez más alienados.
Las sirenas que fueron diseñadas para obligarnos a prestar atención ante un peligro suenan en nuestros dormitorios y cocinas, a todas horas del día y de la noche, a las órdenes de las empresas más valiosas de la historia. Nuestras estructuras neurológicas, herencias evolutivas e impulsos sociales habitan un nuevo entorno diseñado para aprovechar, distorsionar y destruir aquello que nos hace humanos.