El sueño de Marco Aurelio nos descubre las grandes claves del pensamiento estoico y de las Meditaciones:
El bien y el mal sólo existen en la intención moral y no en los acontecimientos externos.
La libertad y la alegría residen en la capacidad de aceptación de nuestro destino.
Lo que nos hace felices o desgraciados no es la realidad, sino la representación que tenemos de ella.
La búsqueda de la felicidad individual siempre debe estar relacionada con la preocupación por el bien común.
Al día siguiente de la conquista, terminó el aislamiento en América, germinó una nueva civilización y comenzó la fusión entre dos mundos que hasta entonces lo desconocían todo el uno del otro. Castellanos, tlaxcaltecas y texcocanos comenzaron a construir la hispanidad: pueblo mestizo, cristiano y humanista, mágico y místico que dio la vuelta al mundo y engendró la primera globalización, una cultura que dejó un continente sembrado de vestigios de grandeza.
Juan Miguel Zunzunegui, hispanista superventas en México y brillante conferenciante, firma su primera obra en España para contar sin odios ni rabia lo que verdaderamente ocurrió en América. Una historia que desmiente la Leyenda Negra, pero que tampoco teme señalar las faltas cometidas. Esta es la historia de cuando juntos fuimos imperio.
«Qué hermosa civilización construimos, pero que terrible historia nos contamos. Qué grandeza llegamos a crear, pero dejamos que las narrativas de conquista nos impidan ver las maravillas que están frente a nuestros ojos».
Estas son las memorias de quien fue testigo de casi un siglo de historia, aunque siempre a la sombra.
Durante la mayor parte de su vida, Carmen Franco tuvo que hacer lo que era correcto, lo que dictaba su posición. Primero como hija de Franco; después como esposa de Cristóbal Martínez-Bordiú. Vivió la transición política sin los privilegios del pasado y sufrió el atentado fallido contra su familia en el hotel Corona de Aragón, cuando asistían a la jura de bandera de su hijo José Cristóbal. Atestiguó los matrimonios y separaciones de sus hijos, a excepción de Mariola, casada con el nieto del general republicano Tomás Ardid Rey. Se enfrentó a la muerte de su nieto Fran en un accidente de tráfico y al trágico final de su yerno Alfonso de Borbón, así como a todos los giros inesperados que le reservó el destino.
Tras el fallecimiento de su padre, fue ella quien custodió el testamento. Esta es la novela de su vida, construida desde su relato y a través de sus ojos.