Al contrario que los demás tomos, que siguen una línea cronológica, Deschner se centra en este en crímenes concretos, que divide en los siguientes grupos:
El sistema de falsificaciones cristiano.
El engaño de los milagros y las reliquias.
La economía de las peregrinaciones.
Oscurantismo y ruina de la educación de la Antigüedad.
Destrucción de libros por los cristianos y destrucción del paganismo.
El mantenimiento y consolidación de la esclavitud.
Falsa enseñanza social y real política social de la iglesia.
Vivimos en una época en la que miles de millones de personas tienen acceso a una tecnología increíblemente potente. La herramienta más extraordinaria que se ha inventado en el último siglo, el smartphone, ha generado cambios radicales en nuestra forma de vivir y trabajar y, a diferencia de tecnologías anteriores, está en manos de casi todo el mundo. Junto con el auge de las redes sociales, ha dado paso a una nueva era de tecnología profundamente personal, en la que los individuos tienen ahora la capacidad de trabajar, crear y comunicarse en sus propios términos, en lugar de esperar el permiso de gigantescas corporaciones o gobiernos. Al menos esa es la visión optimista.
El autor, experto en tecnología de la BBC durante décadas, lleva a los lectores en un entretenido viaje a través de esta época turbulenta, relatada desde su asiento de primera fila para los momentos clave de la revolución tecnológica. Recordaremos la emoción y el asombro que suscitó la llegada del iPhone de Apple con todas las promesas que ofrecía. Veremos el auge y la caída de los imperios tecnológicos cuando estos dispositivos sacudieron todas las industrias dejando a los titanes corporativos de la era analógica tambaleándose a su paso. Vemos cómo se fue desvaneciendo el utopismo inicial sobre el potencial de la revolución social móvil para transformar la sociedad a mejor, a medida que delincuentes, acosadores y depredadores envenenaron las redes sociales. Todo esto plagado de experiencias en primera persona con quienes estuvieron —algunos permanecen— en la vanguardia de la revolución tecnológica, como Stephen Hawking, Elon Musk, Tim Berners-Lee, Mark Zuckerberg o Martha Lane-Fox para conocer su visión única y sus predicciones sobre el futuro.
Un libro que sumerge al lector en la historia más importante de nuestro tiempo: el dramático impacto de la hiperconectividad, el smartphone y las redes sociales en todos los ámbitos, desde nuestra democracia hasta nuestro empleo y nuestra salud.
La batalla por recuperar la libertad frente a las élites que intentan redefinir nuestro futuro.
Tras la caída del Muro de Berlín, aquellos destinados a liderar la sociedad creyeron que la tecnología y la globalización nos traerían un futuro espléndido. Sin embargo, se convirtieron en víctimas del pensamiento Pluto, una ideología perezosa que parecía invencible. Mientras tanto, algunos jóvenes activistas desde despachos universitarios estaban diseñando una nueva propuesta revolucionaria y social que, años más tarde, tendría en Occidente más influencia de la que jamás tuvo el comunismo.
La caída del Muro no trajo la libertad esperada, sino nuevas cadenas invisibles.
Hoy, quienes estudiaron en los años ochenta y noventa en costosas universidades privadas se preguntan por qué pasaron sus días aplicando políticas de igualdad y sostenibilidad basadas en principios que no compartían. La respuesta radica en que se equivocaron al pensar que la economía y la tecnología resolverían todos los problemas. El resultado contemporáneo es la disputada Agenda 2030, salpicada de dudas y muchos interrogantes, como: ¿Quién ha diseñado la agenda política actual? ¿Por qué el cambio climático es una prioridad por encima de la natalidad? ¿Es más poderoso el que hace la ley o el que logra imponer un nuevo sentido común?