Desde el año 1989, el mundo ha sufrido una gigantesca transformación comercial, cultural, tecnológica y política. Tras una vida entera estudiando las dictaduras y la disidencia política, Garton Ash argumenta que, en el mundo conectado en que vivimos, la mejor forma de combinar libertad y diversidad es disponer de más y mejor libertad de expresión. En medio de todas las divisiones culturales, tenemos que luchar para ponernos de acuerdo, ante todo, en cómo disentimos. El autor argumenta la necesidad y el modo de civilizar los conflictos relacionados con el periodismo, el poder de las grandes compañías tecnológicas, el final de la privacidad en las redes sociales, la (auto)censura, la defensa de la libertad de palabra y los nuevos medios de comunicación.
El Derecho es un fenómeno omnipresente en nuestras sociedades. Prácticamente no hay ninguna relación social que quede al margen del Derecho, pero lo jurídico es sólo un aspecto de lo social del cual -eso sí- no se puede prescindir si se quiere entender algo del mundo que nos rodea.
El sentido del Derecho pretende contribuir a esta tarea de clasificación planteando -y tratando de contestar a- algunas de las cuestiones más generales y más básicas en relación con el Derecho: por qué existe; en qué medida consiste en normas; qué relación guarda con la moral y con el poder; para qué sirve; qué funciones sociales cumple; cómo debería ser; a qué valores debería servir y qué objetivos debería plantearse; cómo puede conocerse y de qué manera ha de construirse una ciencia del Derecho; hasta qué punto consiste en una actividad argumentativa y cómo ha de entenderse su aplicación e interpretación.
La idea de fondo es que lo que da sentido al Derecho no puede ser otra cosa que la aspiración a la justicia o, para decirlo en términos más modestos y más realistas: la lucha contra la injusticia.
Desde los oráculos de la antigua Grecia hasta los monstruos de la cultura contemporánea, La oscuridad de la razón propone un fascinante recorrido por la historia del miedo y sus representaciones históricas. Inspirado en la célebre estampa de Goya El sueño de la razón produce monstruos, Marcos Fernández plantea que la razón no elimina los temores humanos, sino que los moldea, los amplifica y les da nuevas formas. El miedo aparece así como una constante histórica que atraviesa religiones, mitologías, folklore y supersticiones, y que define, todavía hoy, cómo nos relacionamos con el mundo.