San Agustín es una de las personalidades más fascinantes y complejas de la historia del cristianimo. Una de sus más importantes obras es, sin duda, La ciudad de Dios, redactada en los años de la toma de Roma a manos de los visigodos. En ella se establece por primera vez la idea del paralelo entre Estado divino y Estado terrenal, de gran influencia histórica en la política y las leyes de la historia occidental.
Este volumen, que incluye los libros XVI-XXII, cierra la publicación íntegra de esta obra, culminando así la labor de Rosa Mª Marina Sáez con una espléndida traducción exhaustivamente anotada. En esta última parte, Agustín de Hipona recurre a la historia bíblica para explicar la evolución entre la ciudad de Dios y la terrenal; y a continuación recapitula todo lo dicho en la obra antes de acometer por último las finalidades de ambas ciudades: el juicio final, el infierno y el cielo.
San Agustín es una de las personalidades más fascinantes y complejas de la historia del cristianismo. Una de sus más importantes obras es, sin duda, La ciudad de Dios redactada en los años de la toma de Roma a manos de los visigodos. En ella se establece que por vez primera la idea del paralelo entre Estado divino y Estado terrenal, de gran influencia histórica en la política y las leyes de la historia occidental.
Este volumen incluye los libros VIII-XV, en los que inicialmente demuestra la inutilidad de los dioses tradicionales romanos, debate sobre teología con los filósofoos, sobre todo platónicos, y razona que los espíritus buenos desean adorar a un solo Dios. Finalmente, emprende su explicación cristiana de la historia, que comienza con el origen de la ciudad de Dios, de la creación del mundo al pecado original, y continúa con la relación de las dos ciudades: la de Dios y la terrenal.
Todos lo hemos sentido: la distracción, la pérdida de concentración, la atención secuestrada durante demasiado tiempo por las cuestiones equivocadas. El ir y venir de zombis pegados a sus teléfonos por la calle. Todos hemos mirado con cierta lástima en un restaurante a esas cuatro personas de la mesa de al lado absortas en sus pantallas, justo antes de sentir la vibración en nuestro bolsillo. Algo ha cambiado en nuestras vidas.
En este fascinante ensayo, el escritor y periodista Chris Hayes argumenta que nos encontramos en el epicentro de una transición definitoria, cuyo paralelo más cercano sería la transformación del trabajo en el siglo XIX. Hoy, nuestra atención se ha convertido en un recurso mercantil, extraído con fines de lucro y responsable de que nos sintamos cada vez más alienados.
Las sirenas que fueron diseñadas para obligarnos a prestar atención ante un peligro suenan en nuestros dormitorios y cocinas, a todas horas del día y de la noche, a las órdenes de las empresas más valiosas de la historia. Nuestras estructuras neurológicas, herencias evolutivas e impulsos sociales habitan un nuevo entorno diseñado para aprovechar, distorsionar y destruir aquello que nos hace humanos.