¿Por qué? ¿Pero por qué? ¿Y por qué? La historia humana como nunca antes te la habían contado. Cuando se habla de algo tan inabarcable como la historia de la humanidad solemos poner el foco en cosas muy concretas. Nos gusta enumerar los líderes que marcaron la diferencia, señalar ciertos fenómenos como la migración o describir las consecuencias de las guerras más decisivas. Pero, ¿qué pasaría si cambiáramos el enfoque y pusiéramos a la Tierra en el centro de nuestras averiguaciones? Este libro es lo que pasaría. Para Lewis Dartnell la única manera de comprender nuestra historia consiste en explicar cómo nuestro planeta, desde el inicio de los tiempos, ha determinado nuestro destino. Toda especie está condicionada por su entorno. Es algo ineludible: las fuerzas geológicas ocasionaron nuestra evolución en África oriental; los terrenos montañosos característicos de Grecia favorecieron el nacimiento de la democracia en las antiguas polis, y el Himalaya guarda una relación con la formación de las islas Británicas que muchos ignoramos. La historia de estas fuerzas es, en definitiva, la historia de la humanidad.
Las Guerras Apaches fueron el conflicto más largo librado por Estados Unidos, que se prolongó durante un cuarto de siglo y marcó la historia del suroeste americano y el norte de México. Una tierra de frontera inhóspita y desolada, infestada de bandoleros, donde cada planta tenía una púa, cada insecto un aguijón, cada pájaro una garra y cada reptil un colmillo: la Apachería. Durante más de dos décadas, los guerreros apaches, duros como su tierra, fogueados por siglos de lucha contra los españoles, pelearon contra los intentos mexicanos y estadounidenses por acabar con su forma de vida. Su conocimiento del terreno, su movilidad y una cultura guerrera que no conocía la misericordia, les convirtieron en un enemigo terrible y formidable.
En el otoño de 1991, en plena desintegración del imperio soviético, Anne Applebaum -ganadora del Premio Pulitzer por Gulag. Historia de los campos de concentración soviéticos- emprendió un viaje desde el Báltico hasta el mar Negro, pasando por Lituania, Bielorrusia, Los Cárpatos y Ucrania, con la intención de comprender la nueva configuración de unos territorios en constante conflicto. Por el camino descubrió un amplio abanico de culturas identitarias, religiones y aspiraciones nacionalistas que competían entre sí.
Si bien han transcurrido más de treinta años, las vidas aquí narradas se leen hoy como un registro documental de un mundo que ya no existe. Applebaum, una excelente observadora, teje con gran habilidad la desgarradora historia de una región incomprendida a través de los relatos de personas corrientes, que describen el modo en que los acontecimientos históricos influyen y marcan la vida de la gente.
Ubicado entre la crónica periodística, la literatura de viajes y el ensayo histórico, Entre Este y Oeste ilumina con brillantez los orígenes de la crisis geopolítica entre Rusia y Europa y nos ofrece algunas claves para entender el alma de estas tierras fronterizas.