Un erudito y entretenido viaje por la historia antigua que revela cómo Grecia, Roma y los judíos se entrelazan en el surgimiento del cristianismo.
Con una claridad extraordinaria y una erudición deslumbrante, Juan Esteban Constaín reconstruye el escenario donde surgió la religión que cambió para siempre el rumbo de la humanidad. Grecia, Roma y el judaísmo del Segundo Templo se encuentran aquí como pocas veces en un ensayo contemporáneo y dialogan con rigor, con gracia, con un humor que ilumina y con la rara capacidad de convertir siglos de historia en una lectura vertiginosa y fascinante.
De la leyenda de Rómulo y Remo al imperio de Augusto, de la expansión helenística tras Alejandro al conflicto entre los macabeos y los seléucidas, del choque entre paganos y judíos a la figura irrepetible de Jesús, este libro excepcional guía al lector por los reinos, las guerras, los mitos, los manuscritos y los hallazgos arqueológicos que explican por qué el cristianismo primitivo no fue un accidente sino la consecuencia natural -y asombrosa- del encuentro entre pueblos, lenguas y creencias.
Esta obra abarca todos los aspectos del "fenómeno Solzhenitsyn": el nacimiento de un luchador de la disidencia; el trabajo de un autor comparable a Balzac; la construcción de dos "catedrales" de la escritura, "Archipiélago Gulag", o cómo convertir lo inhumano en utopía, y "La rueda roja", sobre el descarrilamiento de la historia rusa; los escritos del poeta filósofo de los "Cuentos en miniatura", de "La casa de Matriona", de los diálogos estoicos de "El primer círculo". Alexandr Solzhenitsyn leyó atentamente la primera versión de este libro en ruso (una edición de 800 000 ejemplares publicada en Moscú en plena perestroika) y opinó: "Una visión literaria perspicaz, una intuición moral muy aguda y unas conclusiones generales que dan en el blanco".
La más infame consigna del feminismo ha vuelto. De Marx y Engels a las feministas y queers de los años setenta, pasando por socialistas utópicos como Fourier y bolcheviques como Kollontai, la abolición de la familia ha sido el elemento basal de la abolición de la sociedad de clases. Desde la derrota de los años ochenta, sin embargo, había desaparecido junto al resto de horizontes de transformación anticapitalista.
En este libro, M. E. O'Brien rastrea la historia de la imposición de la familia nuclear en paralelo con las transformaciones del capitalismo. Analiza cómo la respetabilidad que otorgaba el modelo de familia burguesa de hombre proveedor y ama de casa fue incorporado por el movimiento obrero, coadyuvando a su pacificación y a su alejamiento de otros sectores de la clase. A partir de las resistencias a este modelo por parte de las subculturas y movimientos queer, negros y feministas, desde principios del XX hasta la Década Roja de 1970, O'Brien avanza nuevas hipótesis de enorme valencia política en torno a qué sería una reproducción social comunista, tanto en términos teóricos como cotidianos.
Hoy la familia está en crisis, los crecientes problema de la acumulación capitalista y del Estado de bienestar hacen cada vez más difícil sostener la vida en los hogares privados. Estos se han vuelto crecientemente ineficientes a la hora de realizar las tareas reproductivas y más opresivos para las personas dependientes.