«El Tercer Mundo no fue un lugar. Fue un proyecto.»
Galardonado con varios premios y traducido en todo el mundo, Las naciones oscuras traza una historia exhaustiva del Sur Global, de sus orígenes, sus esperanzas y de cómo reconfiguró el mundo. Tras una lucha interminable para acabar con el colonialismo, y a pesar de los intentos de líderes como el egipcio Gamal Abder Nasser y el indonesio Sukarno de unir a los países empobrecidos del mundo para reivindicar un sistema universal en oposición al poder hegemónico de Estados Unidos, la idea de igualdad política y reconocimiento internacional fracasó frente a un Occidente dominante.
Este libro, que para toda una generación de académicos, activistas y soñadores abrió el camino hacia un orden internacional más justo, sigue ofreciendo lecciones para los proyectos políticos radicales de hoy. En un momento en que la relación entre Estados Unidos y el resto del mundo se vuelve cada vez más tensa, y la posición de India y China en la escena mundial se consolida, Prashad nos recuerda que la desaparición del Tercer Mundo ha producido un panorama político internacional empobrecido y asimétrico, y que es esencial repensar el Sur Global no como lugar, sino como proyecto.
Franklin Foer da cuenta de la amenaza existencial que suponen las grandes empresas tecnológicas y, en su brillante controversia, nos ofrece las claves para luchar contra su invasiva presencia.
Cultura e imperialismo es una obra indispensable que restablece el diálogo entre la literatura y la vida, y permite comprender uno de los procesos históricos y culturales más complejos de la modernidad.En el siglo XIX y principios del XX, mientras las grandes potencias se esforzaban en construir y mantener imperios que se extendían desde Australia hasta las islas del Caribe, Occidente fue el protagonista incontestable de un esplendor cultural que vio nacer obras maestras tales como la Aida de Verdi, Mansfield Park de Jane Austen, El corazón de las tinieblas de Conrad o El extranjero de Camus, por citar solo algunas. Con todo, y a pesar de la magnitud del fenómeno imperialista que caracterizó esa época, la mayoría de críticos literarios y culturales nunca prestaron la suficiente atención a su influencia sobre la cultura.Mediante un brillante análisis, Edward W.