El "Epistolario" de Xavier Zubiri nos proporciona la posibilidad de asistir a la gestación de la filosofía de Zubiri desde su intimidad, desde sus inquietudes y formas de ser. En estas páginas se nos descubren, en las propias palabras de Zubiri, sus crisis personales, sus conflictos con la Iglesia católica, el proceso de su renuncia al sacerdocio, y de su matrimonio con Carmen Castro. Otros documentos nos muestran el modo en que Zubiri afrontó la Guerra Civil española, su paso por la universidad, y su renuncia a la cátedra. En el epistolario asistimos también a los inicios del gran proyecto cultural que Xavier Zubiri inició junto a Juan Lladó: la Sociedad de Estudios y Publicaciones, un espacio, en pleno franquismo, para el pensamiento libre y la investigación rigurosa, sin las presiones de las modas, de las escuelas, o de las filosofías oficiales.
El impacto que las ruinas monumentales de la antigua Roma tienen hoy sobre el visitante no pude ser sino pálido reflejo de lo que sintieron aquellos que las conocieron en su esplendor. ¿Cómo no sentirse deslumbrado, apabullado, insignificante, ante el Coliseo? ¿Cómo no sentirse parte de algo enorme, todopoderoso y eterno, de un imperium sine fine, al visitar los templos del Capitolio o pasar bajo un arco que celebraba victorias conseguidas donde acababa el mundo? ¿Cómo no pensar que el emperador era casi un dios cuando el sol sacaba destellos al coloso de Nerón o cuando disfrutabas de la munificencia de Caracalla en unas suntuosas termas? En Roma, como también actualmente, la arquitectura y el ordenamiento urbano no son inocentes, y este libro muestra el impacto que los edificios y programas edilicios tuvieron sobre la conciencia pública de los romanos, sobre su propia imagen y percepción, y sobre las relaciones entre emperador y súbditos.