Heidegger formula en este libro una pregunta recurrente, fundamental, con la que resume las preocupaciones de más de dos milenios de filosofía: «¿Por qué es el ente y no más bien la nada?». Puesto que para él la forma de preguntar define nuestra naturaleza, esa pregunta se constituye como el planteamiento metafísico decisivo, el centro determinante y el núcleo de toda filosofía. La interrogación por la naturaleza última del ser, su relación con la nada y con el ente, el sentido mismo de la pregunta por el ser tal como es, son los temas principales de esta obra. Para el filósofo, la historia de la metafísica también es nuestra propia historia, es nuestro destino, en la medida en que solo nuestro preguntar por el ser puede abrir ese espacio en el que el ser puede surgir y mostrarse.
El sueño de Marco Aurelio nos descubre las grandes claves del pensamiento estoico y de las Meditaciones:
El bien y el mal sólo existen en la intención moral y no en los acontecimientos externos.
La libertad y la alegría residen en la capacidad de aceptación de nuestro destino.
Lo que nos hace felices o desgraciados no es la realidad, sino la representación que tenemos de ella.
La búsqueda de la felicidad individual siempre debe estar relacionada con la preocupación por el bien común.
Fruto de un acceso ilimitado a sus archivos y del estudio de todo tipo de documentos, Lugares del pensamiento es la biografía más completa de Edward Said publicada hasta la fecha. En esta obra magistral, el pionero de los estudios poscoloniales, defensor incansable de su Palestina natal y erudito crítico literario, se nos dibuja como un tierno, elocuente y firme defensor del gran impacto que la literatura puede ejercer sobre la política y la ciudadanía.
Siguiendo la estela del desarrollo intelectual de Said, Timothy Brennan presenta a un maestro de los opuestos: un engatusador y un estratega, un intelectual neoyorquino con un pie en Beirut, un empresario de orquestas en Weimar y Ramala, un hombre que comparte anécdotas en televisión nacional mientras ejerce de negociador con Palestina para el Departamento de Estado. Además, rastrea las influencias árabes en su pensamiento, así como su aprendizaje bajo las alas de estadistas libaneses, de autores poco convencionales y de literatos neoyorquinos, y explica cómo se fue transformando en un erudito cuyos influyentes textos cambiaron para siempre el pensamiento occidental e inauguraron una innovadora y reivindicativa contra-tradición de humanismo radical.