Winston Spencer Churchill es un icono de la política. No sólo de la británica, sino una referencia universal y en buena medida intemporal. Su vida es conocida hasta el último detalle. Sobre él se han escrito libros, celebrado congresos, producido series de televisión y películas y se representó un musical en el famoso teatro West End de Londres. Winston S. Churchill ha sido considerado como el más grande e importante inglés de su tiempo. Su rostro, sus palabras, su forma de afrontar y actuar ante los problemas, su ironía, han quedado grabadas en la memoria de la Humanidad. Esta obra no es una biografía completa. Se centra en analizar la evolución de su pensamiento político a través de sus palabras y sus frases que aún hoy remiten una y otra vez como síntesis de una actitud ante la vida. Winston Churchill se hizo famoso por su oposición frente a los totalitarismos, pero es inmortal por sus palabras y sus escritos en los que el auténtico hilo conductor de todas sus ideas, su actividad y su lucha política fue la constante defensa de las libertades fundamentales de los ciudadanos y de la democracia como forma de Estado y de gobierno frente a cualquier amenaza de autocracia y totalitarismo.
¿Sabías que los autores de la Biblia copiaron textos de la literatura egipcia?, ¿y que las mujeres de Amarna fueron las primeras en ponerse extensiones para el pelo? ¿A quién se le hubiera ocurrido pensar que el Nilo no era esa calmada corriente de agua que hoy conocemos? El antiguo Egipto no deja de aparecer en noticias y documentales que, sin embargo, parecen centrarse siempre en los mismos aspectos de esta fascinante cultura. En Historias de la historia del Antiguo Egipto, el autor amplía el espectro de cuestiones sobre el mundo de los faraones y la vida a orillas del Nilo para disfrute del interesado o el meramente curioso. Profusamente ilustrado y redactado de forma amena y asequible a todo tipo de lectores, se tratan aquí temas tan variados como el amor de los egipcios por sus jardines y su supuesto escaso uso de la violencia; pero también qué sistema utilizaron para transportar sus mercancías en un mundo (teóricamente) sin ruedas. Asimismo, Parra presta atención a los sempiternos contactos de Egipto con la zona de Siria-Palestina y las influencias mutuas entre ambas regiones. Por supuesto, siendo como es el país de las momias, no ha podido dejar de darle un repaso al negocio de la muerte. Este tránsito al otro mundo llegaba por entonces a la gente con mucha más facilidad que hoy día y las pruebas de ello que nos presenta el autor son sorprendentes. De igual modo repasa la poco conocida capacidad económica de la que disfrutaban las mujeres, la extraña relación que en general mantenían los súbditos del faraón con los sabrosos gorrinos y otros muchos aspectos del mundo faraónico, todos igual de fascinantes y seguramente poco conocidos del lector.
Pocos acontecimientos históricos ilustran la fragilidad de la democracia de una manera tan evidente como el que se relata en El fracaso de la República de Weimar, uno de los mayores dramas de la historia mundial, que el prestigioso historiador alemán Volker Ullrich explica como nunca antes se ha contado: de una forma vívida, emocionante y tan minuciosamente contextualizada que los paralelismos con la actualidad emergen de manera sorprendente.
Es cierto que el nacimiento de la república se había producido en un contexto desfavorable: el Imperio alemán había sufrido una aplastante derrota y el país tuvo que aceptar las durísimas condiciones del Tratado de Versalles, a las que se sumó una interminable sucesión de crisis económicas (solo interrumpidas por una fase de aparente estabilización a mediados de los años veinte). Pero, a pesar de todas las penurias por las que transitó, la recién esbozada primera democracia alemana no nació predestinada a un final estrepitoso: desde la fase fundacional de la república hasta enero de 1933 hubo repetidas oportunidades de marcar un rumbo diferente. ¿Por qué no se logró? Entonces, igual que ahora, la realidad de un país dependía de las acciones concretas de los individuos. En cada página de este apasionante libro, Ullrich nos lanza un recordatorio urgente: está en nuestras manos que la democracia triunfe o fracase.