¿Quién domina el mundo?, encarnizado, implacable y meticulosamente documentado, proporciona la explicación indispensable de los conflictos y peligros clave de nuestro tiempo que siempre se espera de Noam Chomsky. En un análisis incisivo y concienzudo de la presente situación internacional, Chomsky argumenta que Estados Unidos, por medio de sus políticas predominantemente militaristas y su ilimitada devoción por mantener un imperio de escala mundial, está arriesgándose a una catástrofe que destrozaría los bienes comunes del planeta. Recurriendo a una amplia variedad de ejemplos, desde el programa en expansión de asesinatos mediante drones hasta la amenaza de una guerra nuclear, pasando por los puntos críticos que representan los conflictos de Irak, Irán, Afganistán e Israel-Palestina, Chomsky ofrece reflexiones inesperadas y cargadas de matices sobre el funcionamiento del poder imperial en un planeta cada vez más caótico. De paso, el autor proporciona un brillante estudio acerca de cómo las élites de Estados Unidos han ido aislándose cada vez más ante cualquier restricción que la democracia pretenda imponer a su poder. Mientras el grueso de la población es empujada a la apatía –desviada hacia el consumismo o al odio al vulnerable–, a las corporaciones y los ricos se les permite, cada vez más, hacer lo que les plazca.
Rüdiger Safranski, un maestro en el arte de exponer la historia de las ideas, presenta a un Goethe en gran medida inédito para el lector en lengua española, pues para escribir esta impresionante biografía ha recurrido a incontables fuentes primarias: cartas, diarios, epistolarios, conversaciones o semblanzas de cuantos lo conocieron y trataron. El resultado es un poliédrico y vivísimo retrato de Goethe, un autor cuya vida se mueve entre los años del rococó y el nacimiento del ferrocarril, y que fue testigo privilegiado de la Revolución francesa y las guerras napoleónicas. Safranski no sólo nos relata su época y su obra, sino que nos transmite el apasionado esfuerzo de Goethe para convertir su propia existencia en una obra de arte, un arte de vivir unas veces afortunado y otras desgarrado por múltiples contradicciones, pero lleno de enseñanzas para los lectores de todos los tiempos.
Pensar sólo acontece como aprendizaje, pues el pensar mismo está siempre de camino hacia el pensar. Cuando se pregunta ¿qué significan pensar?, no se trata sólo de saber qué se requiere para realizar correctamente el pensamiento, sino de remontarse a aquello que lleva al ser humano imperativamente a pensar. ¿ Desde dónde llama este mandato a pensar ? ¿ Y en qué manera llega esta llamada a la esencia humana?