La historia de la esclavitud ha sido tradicionalmente dividida en dos épocas distintas: una clásica, que abarca hasta el descubrimiento de América, y una moderna, que se inicia en el siglo xvii y se conoce como la época de la esclavitud negra. Este exhaustivo estudio comienza con Homero, a quien el autor considera el padre ideológico de la esclavitud clásica. Luego, recorre los pensamientos de figuras como Aristóteles y otras escuelas filosóficas clásicas que, aunque no respaldaron directamente la esclavitud, la toleraron o justificaron de alguna manera.
La Edad Moderna, a su vez, se desglosa en dos fases: desde la conquista de América y el problema del trato a los indígenas, cuya esclavitud fue explícitamente prohibida por la reina Isabel la Católica, hasta la época en que las personas negras se convirtieron en un recurso para reemplazar a los indígenas liberados. A partir de este punto, se examinan detenidamente las principales teorías para destacar que muy pocos filósofos se pronunciaron en contra de la esclavitud.
Un papel crucial en esta historia lo desempeñó la Ilustración. Durante los siglos xvii y xviii, se formuló la premisa de que «el negro era un esclavo por naturaleza», creando así un nuevo concepto de raza que, gradualmente, evolucionó hacia el racismo moderno. La ciencia biológica del siglo xix también jugó un papel esencial en la creación del racismo científico, que dio origen a la idea de una raza inferior que perdura hasta nuestros días.
En 1897, la organización socialdemócrata de los obreros judíos, el BUND, nació en la clandestinidad. Fue el primer partido político judío, socialista, marxista y laico. Congregó a numerosos judíos de Polonia, Lituania y Rusia, que lucharon encarnizadamente contra la autocracia zarista.
Mucho más que una simple formación política, el BUND supo desarrollar un auténtico movimiento cultural que tuvo en el yidis su fuerza vital. Muchas veces desacreditado entre las propias masas judías, ya fuese por los religiosos, los sionistas de todas las tendencias e incluso por los comunistas y los liberales, el BUND estuvo en todos los combates contra la opresión rusa, soviética, polaca y nazi.
Este segundo volumen, dedicado a «La lógica subjetiva», constituye la tercera y última parte de la Lógica de Hegel, «La doctrina del concepto» (1816), en la que éste se revela como la verdad de sus momentos anteriores, el ser y la esencia (volumen I), que quedan de este modo englobados en él como fases de su propio devenir.