Un icono del pensamiento feminista».Philosophie Magazine
Cuarenta años después de la publicación de su libro más famoso, que asociaba una «voz diferente» y femenina a la ética del cuidado y replanteó la conversación sobre el yo y la moral como una conversación sobre una voz y los vínculos, la veterana feminista y primera profesora de Estudios de Género en la Universidad de Harvard Carol Gilligan revisita y pone en cuestión sus conclusiones originales.
Gracias a las investigaciones y trabajos de campo en los que se ha sumergido a lo largo de su carrera (desde aquel estudio pionero sobre la decisión de abortar hasta los más recientes, relacionados con el comportamiento y la toma de decisiones de niñas y adolescentes), Gilligan comprendió que esa singular voz no debe responder al binarismo o a las jerarquías de género impulsadas por el patriarcado: ha de ser, simplemente, Una voz humana.
¿Por qué para el cerebro es distinto teclear que dibujar letras sobre el papel? ¿Impacta en los mismos circuitos neuronales un abrazo que un Whatsapp? ¿Qué le pasa a tu memoria cuando archivas digitalmente tus recuerdos?
Estamos tan saturados haciendo cosas constantemente que nos da miedo que todo se desmorone si pensamos en parar. Por eso, buscamos un entretenimiento vacío, que no nos obligue a pensar ni a preocuparnos. Lo que conlleva la culpabilidad posterior por tener la sensación de haber perdido el tiempo haciendo scroll infinito en el móvil, y a una sensación de cansancio constante, porque el descanso nunca es suficiente.
Marta Romo invita a la reflexión sobre una paradoja de nuestro tiempo: nunca hemos estado tan conectados tecnológicamente…y tan desconectados emocional y mentalmente.
Una necesaria reivindicación de la confianza, la solidaridad y el pensamiento crítico frente al individualismo y la ignorancia.
David Pastor Vico vuelve, con más fuerza que nunca, a hablarnos de cosas incómodas y necesarias: la desconfianza hacia los otros, el individualismo, la soledad o la precaria educación de las nuevas generaciones. Y lo hace a través de un alegato en favor de los vínculos, el tiempo compartido y la comunión como antídoto a esta era de idiotas en la que vivimos todos.
Retomando el legado de siglos pasados, donde el filósofo no solo era un analista y crítico de la realidad, sino también un agente de cambio social en la academia y en las calles, Vico asume este papel con irreverencia y pasión.