¿Qué pasaría si un día, de repente, el planeta en el que vivimos nos pareciera tan siniestro como extraño, como si nos hubieran teletransportado a un planeta lejano? Ese aterrador futuro ya es nuestro presente. La hidrosfera, que sustenta toda la vida del planeta, se está revelando ante el calentamiento global: nos enfrentamos a diluvios primaverales casi bíblicos, sequías devastadoras, olas de calor, incendios forestales y mortíferos huracanes y tifones otoñales que causan estragos en los ecosistemas y en la sociedad.
Durante demasiado tiempo hemos juzgado erróneamente la naturaleza misma de nuestra existencia y sobre lo que se sustenta. Hemos creído que vivíamos en un planeta de tierra, cuando la realidad es que vivimos en un planeta de agua, y ahora la hidrosfera del planeta se está resilvestrando en medio de un clima que no deja de cambiar, y está llevando a nuestra especie, así como a todas las demás, a una extinción masiva en su búsqueda de un nuevo equilibrio.
¿Fue María Magdalena realmente una pecadora arrepentida? ¿Fue la hermana de Lázaro y Marta de Betania, como afirmaba la tradición católica? ¿O su imagen ha sido tergiversada a lo largo de los siglos? Este libro sumerge al lector en un apasionante viaje a través de los enigmas, verdades ocultas y la historia no contada de María Magdalena, una de las figuras más enigmáticas y malentendidas del Nuevo Testamento. Óscar Fábrega, historiador reconocido especializado en la historia de las religiones, trata de responder algunas inquietantes preguntas: ¿cuál era el verdadero papel de María Magdalena en el círculo íntimo de Jesús? ¿Es posible que fuera más que una seguidora, quizás «una apóstol» en pie de igualdad con los demás? ¿Por qué su imagen fue distorsionada por las narrativas eclesiásticas posteriores? ¿Existen textos antiguos que ofrezcan una perspectiva diferente sobre su vida y obra? El autor, a través de un profundo trabajo exegético, desentraña los misterios que rodean a su figura, cuestionando las interpretaciones tradicionales y arrojando luz sobre su verdadero legado.
Nuestra vida está dominada por el reloj corporativo al que muchos de nosotros nos adaptamos. Pero este no fue concebido para las personas, sino para el beneficio de las empresas. Tenemos que adoptar un concepto totalmente nuevo del tiempo: uno que nos dé a nosotros y a nuestro planeta un futuro mejor.
En la sociedad occidental, efectivamente, el tiempo nos genera angustia porque siempre nos parece que falta. Esto es porque el tiempo en el capitalismo es considerado un bien que puede comprarse y venderse. En ¡Reconquista tu tiempo!, Odell cuestiona la ética protestante del trabajo que impera en todo Occidente-, el denominado workaholismo, y lo vincula a la ansiedad que produce la fugacidad temporal. El contrapunto a este culto del trabajo es una cultura del ocio, la creación de espacios públicos, la exploración de «otras temporalidades», alejadas del concepto comercializable actual, el interés por el «tiempo geológico» o el «tiempo ecológico», y las nuevas realidades de vida en común. Es decir, una constatación de la «cronodiversidad».