Para los Aliados occidentales, el 11 de noviembre de 1918 siempre ha sido una fecha solemne: el fin de los combates que habían masacrado a una generación, y también la reivindicación de un tremendo sacrificio, con el desmoronamiento total de sus principales enemigos, el Imperio alemán, Austria-Hungría y el Imperio otomano. Sin embargo, para gran parte del resto de Europa se trataba de una fecha carente de significado, ya que una interminable serie de terribles conflictos fue afectando a un país tras otro. En este libro, sumamente original y absorbente, Robert Gerwarth nos pide que volvamos a reflexionar sobre el verdadero legado de la Primera Guerra Mundial. En gran medida, lo que acabó siendo un factor tan desastroso para el futuro de Europa no fueron los combates en el Frente Occidental, sino las devastadoras secuelas de la Gran Guerra, a medida que los países de ambos bandos del conflicto original sufrían el azote de las revoluciones, de los pogromos, de las expulsiones masivas y de nuevos conflictos a gran escala.
Esta biografía magistral desnuda las capas del mito para revelar la figura histórica real.
El Cid fue quizá el guerrero más famoso de las luchas que tuvieron lugar en la Península Ibérica durante el siglo XI. Rodrigo Díaz vivió una vida muy agitada: líder militar ambicioso, exiliado y mercenario brutal, sirvió a reyes cristianos, luchó contra príncipes cristianos al servicio de gobernantes musulmanes, asaltó y mató musulmanes y, finalmente, se independizó, forjando un principado independiente. Nora Berend explora en este libro la creación de la leyenda a lo largo de los siglos y desvela quiénes participaron activamente en su elaboración. Monjes medievales, las mujeres de la familia del Cid, un dramaturgo y un historiador son algunos de los creadores del mítico Cid. Esta fascinante narración trata de explicar sus motivos y, al hacerlo, desvela las capas de la leyenda para evocar la figura histórica real ¿Cómo un hombre que luchaba indiscriminadamente contra musulmanes y cristianos pudo ser descrito, aún en vida, como un salvador cristiano enviado por Dios?
¿Camina la «atlantología» por un sendero errado? ¿Hemos ignorado incongruencias trascendentales en el relato de Platón? ¿Manejamos mapas históricamente adecuados? ¿Y si la clave que nos acercaría a la resolución del enigma no se hallara en el célebre estrecho de Gibraltar, sino en el desconocido e inexplorado estrecho de Coria? ¿Hacia dónde nos conduce el rastro del tsunami que habría puesto fin drásticamente al Imperio calcolítico? ¿Acaso alberga la ciudad de Sevilla los vestigios de la Atlántida?
Los diálogos platónicos Timeo y Critias nos situaron tras la pista de una fascinante civilización perdida que aún hoy permanece sumida en la nebulosa del mito. ¿Fantasía o realidad? Entre quienes valientemente se han propuesto escrutarla desde el prisma de la ciencia en los últimos tiempos, muchos especialistas, lastrados por una ahistórica e inexacta interpretación de las fuentes escritas, han pasado por alto detalles cruciales que, como a Schulten en su búsqueda de Tartessos, los habrían acercado a la verdad. La presente obra, fruto de casi treinta años de trabajo, consolida un insólito giro de las investigaciones que, frente a la idea del golfo de Cádiz, apunta a la antigua Híspalis como epicentro atlante: mediante un riguroso análisis de los textos y sus traducciones, y una mirada interdisciplinar a los últimos hallazgos geológicos y arqueológicos, el autor reconstruye de manera inaudita el mapa y los acontecimientos descritos por el filósofo y, contrastándolos, nos retrata la naturaleza de la Atlántida como nunca antes.