Todo el mundo sueña con un matrimonio salido de un cuento de hadas: el cónyuge perfecto, el hogar perfecto, la familia perfecta. Pero la realidad nos demuestra que estas expectativas no se mantienen firmes por mucho tiempo. Muchos estudios indican que cerca del cincuenta por ciento de los matrimonios fracasan. Con esas probabilidades, ¿es incluso posible tener un buen matrimonio, y ni pensar siquiera en uno magnifico^ Craig Groeschel, pastor y autor best seller del New York Times, insiste en que se puede... pero no si lo intentas como lo hace todo el mundo.
Craig y su esposa, Amy, les muestran tanto a solteros como a parejas cómo vencer las probabilidades y encontrar el gozo, la pasión y la fuerza de un matrimonio edificado por Dios.
Cinco compromisos poderosos que puedes tomar para tener un matrimonio a prueba de fracasos:
1. Buscar a Dios.
2. Pelear limpio.
3. Divertirse.
4. Mantenerse puros.
5. Nunca tirar la toalla.
La promesa de la política reúne el conjunto de escritos de Hannah Arendt que realizó a partir de abordar el marxismo (tras la publicación de Los orígenes del totalitarismo en 1951). Desde los tiempos en que Sócrates fue condenado a muerte por sus compatriotas, Arendt analiza los filósofos que han seguido a Platón al construir sus teorías políticas a expensas de las experiencias políticas, incluyendo la experiencia griega prefilosófica del comienzo, la experiencia romana de la fundación y la experiencia cristiana del perdón. Es una narración fascinante, ingeniosa y original, que trata del conflicto entre filosofía y política, y que abarca la obra de Arendt desde Los orígenes del totalitarismo hasta La condición humana, publicada en 1958. Para Arendt la política no posee un «fin»; en su lugar, ha sido en ocasiones ?y quizás pueda volver a serlo? el empeño nunca acabado por parte de la gran pluralidad de seres humanos por vivir juntos y compartir la tierra bajo una libertad mutuamente garantizada. Esa es la promesa de la política.
«Lo que tú haces, no lo puedo hacer yo; lo que yo hago, no lo puedes hacer tú, pero juntos estamos haciendo algo hermoso para Dios y ésa es la grandeza de Su amor por nosotros. Nos da la oportunidad de convertirnos ens antos a través de nuestras obras, porque la santidad no es el lujo de unos pocos. Es un simple deber para vosotros, en vuestra posición, en vuestro trabajo, y para los demás y para mí, cada uno en su tarea, en la vida, pues hemos dado nuestra palabra de honor a Dios. [...] Debéis poner vuestro amor a Dios en acción viva, no sólo porque debáis, sino porque amáis hacerlo.»
El príncipe es para muchos el primer tratado moderno sobre el arte de gobernar. Su autor, Nicolás Maquiavelo (1469-1527), pasó más de una decada al frente de la diplomacia de la República de Florencia. Pero ni su ingenio ni sus dotes negociadoras lo libraron de las luchas políticas, y el regreso de los Medici a su ciudad lo abocó a la soledad del exilio. Nuestro autor sabía muy bien, pues, cómo se ejercía el poder real y desde esta perspectiva escribió su obra. Quería instruir sobre los mecanismos de gobierno y avisar contra las estrategias de los tiranos, aunque sus consejos fueron a menudo malinterpretados, como muestra el uso que todavía hoy damos al termino "maquiavelico". Con todo, sigue siendo un texto de referencia que defiende ideas tan actuales como "pesa más lo que percibe el ciudadano que la realidad a la que se enfrenta". En tiempos de "posverdad", nada más útil que su lectura.
En Crianza bíblica, Héctor Salcedo nos demuestra que la clave para enseñar, disciplinar y cultivar a nuestros hijos es poner el énfasis no solamente en lo que debemos hacer como padres sino en quienes debemos ser, con la ayuda de la Palabra de Dios.
Como padres, intentamos sembrar la Palabra de Dios o “semilla” en nuestros hijos, pero antes de plantar, nos falta un paso muy importante. La crianza bíblica requiere que los padres procuren crear en el corazón de sus hijos una actitud receptiva y enseñable antes de sembrar.