Las similitudes de la filosofía de Ortega y Gasset con el budismo y la filosofía oriental.
Ortega y Gasset es quizá el más grande de los filósofos españoles y, sin embargo, hay dos aspectos de su pensamiento en los que no se ha puesto atención hasta el momento: su filosofía de la ciencia y su rechazo del racionalismo, al que considera como una de las enfermedades de nuestro tiempo.
La razón es impotente ante todo aquello que no se deja descomponer. Solo funciona ante el mecanismo. Y todas las cosas importantes de la vida ―el deseo, la percepción, la libertad, la propia mente― no pueden descomponerse ni se ajustan al modelo mecanicista. De un modo intuitivo, Ortega y Gasset compone un teatro de la mente que sintoniza con las ideas sobre la conciencia de la filosofía oriental, el budismo y la neurociencia de vanguardia.
¿Qué hay que hacer con un alce que cruza la calle imprudentemente? ¿Con un oso sorprendido allanando una morada? ¿Con un árbol asesino? Hace trescientos años, a los animales que infringían la ley se les asignaba un abogado y se los juzgaba. Hoy en día, las respuestas no se encuentran en la jurisprudencia, sino en la ciencia: la curiosa ciencia de los conflictos entre el hombre y la vida salvaje, una disciplina en la encrucijada del comportamiento humano y la biología de la vida salvaje. Roach acompaña a investigadores forenses de ataques de animales, especialistas en conflictos entre el hombre y el elefante, gestores de osos y expertos en «árboles peligrosos». Realiza un intrépido viaje desde las aldeas del Himalaya indio donde los leopardos son terroristas hasta la Plaza de San Pedro en las primeras horas antes de la llegada del papa para la misa de Pascua, cuando las gaviotas se abalanzan sobre el elaborado despliegue floral. Prueba cebos para ratas, aprende a instalar una efigie de buitre y es asaltada por un macaco. Combinando ciencia forense poco conocida y genética de la conservación con un variopinto elenco de espantapájaros láser, imitadores de langures y ardillas intrusas, Roach revela tanto sobre la humanidad como sobre los infractores de la ley de la naturaleza. Cuando se trata de fauna «problemática», descubre que los humanos son a menudo el problema y la solución. Fascinante, ingenioso y humano, Crímenes animales ofrece esperanza para una coexistencia compasiva en nuestro hábitat humano en constante expansión.
Diez pacientes recurren a la psicoterapia para enfrentar el dolor inherente a la existencia. Cada uno lidia con problemas cotidianos: soledad, autodesprecio, impotencia, migrañas, compulsividad sexual, obesidad, hipertensión, duelo, un amor obsesivo que los consume, cambios constantes de ánimo o depresión. Sin embargo, las sesiones de terapia sacan a la luz las raíces más profundas de estos conflictos, revelando su conexión con los fundamentos mismos de la existencia humana. Aunque en estos relatos de psicoterapia aparecen con frecuencia las palabras "paciente" y "terapeuta", el lector no debe dejarse limitar por estos términos: estas historias trascienden a sus protagonistas individuales y reflejan la condición universal del ser humano.