Recuperamos el clásico de Viktor E. Frankl en el que reflexiona sobre el sentido que le damos a la vida.
Poniendo de manifiesto nuestro deseo inconsciente de descubrirle un sentido definitivo a la vida, tanto si este deriva de una fuente espiritual como si proviene de otro tipo de inspiración o influencia, el doctor Frankl aborda un tema de especial relevancia en un momento en el que la sensación de que nuestra vida carece de un significado auténtico ha penetrado considerablemente en los cimientos de la sociedad contemporánea.
Aunque la cultura actual parezca definitivamente sumida en la vulnerabilidad y la desesperación, el doctor Frankl demuestra de una forma brillante que el ser humano aún puede encontrar un sentido cierto a su vida cotidiana. Al tratar del «deseo de significado» como fuerza central motivadora y presentar evidencias específicas de que la vida puede hablarnos de su propio sentido en cualquier momento o situación, Frankl afirma que incluso aquellas personas que deben soportar sobre sus hombros la carga de la culpabilidad o que deben hacer frente a un sufrimiento inevitable disponen, en principio, de oportunidades para convertir sus súplicas en logros o, dicho de otro modo, su tragedia personal en un triunfo de la humanidad.
¿Cómo llegamos los humanos a ser lo que somos?
Charles Foster se propone comprender el desarrollo de la humanidad, habitando en tres períodos cruciales de la evolución humana para comprender la conciencia de, quizás, el animal más extraño de todos: el ser humano.
Para experimentar la era del Paleolítico superior -un punto de inflexión en el que los humanos se volvieron modernos en sus comportamientos-, Foster aprende lo que se siente al ser un cazador- recolector cromañón. Para eso, empieza a vivir en refugios improvisados sin comodidades en los bosques rurales de Inglaterra. Pone a prueba sus cinco sentidos empobrecidos para buscar bayas y animales atropellados y, además, emprende viajes chamánicos para explorar la conexión de los sueños conscientes con la religión. Para el período Neolítico, cuando los humanos permanecieron en un lugar estable y empezaron a cultivar plantas y a domesticar animales, lo que alteró para siempre nuestra conexión con el mundo natural, Foster decide mudarse a un asentamiento neolítico reconstruido. Finalmente, para explorar la Ilustración -la era de la razón y el fin del alma-, Foster inspecciona las facultades de Oxford y analiza minuciosamente estancias, cafeterías y galerías de arte.
Durante cientos de miles de años, la capacidad del Homo sapiens para viajar a traves de grandes distancias y adaptarse a nuevos entornos fue clave para nuestra supervivencia como especie. Sin embargo, este profundo impulso migratorio está siendo puesto a prueba como nunca antes. Al construir muros cada vez más altos y levantar barreras al progreso, los gobiernos están perjudicando la vida de los migrantes y amenazando el bienestar futuro de nuestras sociedades. En este libro, Ian Goldin, un pensador visionario cuenta una historia de los desplazamientos de los pueblos que abarca todas las epocas y continentes y llega al corazón de lo que nos hace humanos. A partir tanto de registros antiguos como de las más recientes investigaciones geneticas, nos relata los extraños, terribles o edificantes periplos de los migrantes del pasado y del presente.