Este es un libro sobre puertas. Sobre las entradas a santuarios prehistóricos, a templos egipcios, griegos y romanos, a iglesias medievales, a fortalezas, palacios y villas, sobre qué las hace especiales y sobre cómo los seres humanos las hemos dotado de mensaje y simbolismo. Hemos levantado millones de edificios, de todo tipo, y siempre hemos colocado en ellos alguna puerta. Somos constructores de umbrales. La esencia misma de nuestra especie es el lenguaje y el movimiento, cada uno de nosotros es un viajero innato dispuesto a explorar lo desconocido y contarlo. Y es que toda puerta marca un tránsito. Los umbrales son un espacio híbrido, un momento entre dos realidades, la frontera entre dos mundos y dos estados. Las puertas están ligadas al cambio y a la evolución, pueden ser el vínculo entre el sueño y la vigilia, entre la luz y las tinieblas, pero también el paso de la vida a la muerte, de la ignorancia a la sabiduría.
El caso real del Juicio a las Juntas militares argentinas de la película Argentina, 1985, nominada a los Premios Óscar, contado de primera mano por uno de los jueces que intervino: Ricardo Gil Lavedra.
Un grupo de magistrados jóvenes ante el mayor desafío de sus vidas y de la incipiente democracia: juzgar a los comandantes de la dictadura.
A meses de recuperada la democracia, la sociedad argentina asiste atónita al develamiento de un masivo y atroz plan criminal. A pesar de las amenazas de los cuarteles y las presiones de sectores del poder, seis jueces y dos fiscales ponen en marcha el popular Juicio a las Juntas, que sería un hito para la Historia del país y un ejemplo para el mundo. Ellos eran los astronautas, los que debían mantener la concentración y la calma para proteger la democracia y los derechos humanos mientras en el país caían meteoritos tras la última dictadura cívico-militar. Desapariciones y secuestros, detenciones, torturas, crímenes contra la humanidad, asesinatos,… A todo esto tuvieron que enfrentarse los astronautas con la ley y la justicia como únicas armas posibles.
La izquierda latinoamericana es muchas izquierdas. Su historia se remonta a finales del siglo XIX, cuando una incipiente clase obrera introdujo en sociedades dominadas por grandes terratenientes y comerciantes valores y conflictos inéditos. El anarquismo, que había llegado con la inmigración europea, fue su primer lenguaje político.
Después vino el comunismo, con el empujón de un marxismo soviético que pronto se volvería estalinismo, convirtiendo una idea de emancipación social en una ideología dogmática. La promesa comunista reencarnó después en la guerrilla -vía que, además de contar con la inspiración del éxito cubano, ofrecía la ilusión del cambio inmediato-. Finalmente, el populismo, con su retórica nacionalista y justiciera, se tiende como un manto intemporal sobre la región.