Considerada una de las obras más relevantes del siglo XX, Autobiografía de un yogui es el relato en primera persona de una vida extraordinaria. Paramahansa Yogananda nos cuenta en ella cómo parte de su pueblo natal a la búsqueda de su gurú. El suyo será solamente el primer encuentro con sabios y místicos, que, a través de estas páginas, nos acercan su saber.
Publicada hace más de setenta años, esta obra llevó por primera vez el pensamiento oriental, la meditación y el yoga a Occidente. Su legado son las preciosas enseñanzas del maestro Yogananda, que han inspirado a miles de lectores y que aún hoy perduran y señalan el camino de la iluminación
Del legado de Yogananda, un método sencillo y poderoso para transformar tu energía, tu mente y tu vida.
En 1946, el maestro indio Paramhansa Yogananda publicó Autobiografía de un yogui, un libro que cambiaría la vida de millones de personas y abriría el camino del yoga espiritual en Occidente. Pero más allá de las palabras, Yogananda también nos dejó una práctica concreta, poco conocida y profundamente transformadora: los Ejercicios de Energización.
La energía del alma es la primera guía práctica completa sobre este sistema de 39 movimientos diseñado para despertar la voluntad, recargar el cuerpo con energía cósmica y armonizar cuerpo, mente y espíritu. Sin necesidad de esterilla, flexibilidad ni conocimientos previos, esta rutina se puede realizar en solo 10–15 minutos al día y se adapta a cualquier estilo de vida.
El Wen zi («Maestro Wen») es un clásico taoísta escrito hace más de veinte siglos. Consta de doce libros, a lo largo de los cuales se comentan diversos pasajes del Tao Te Ching (Lao zi) y otros clásicos como el Zhuang zi, el I-ching (Libro de los cambios) y el Meng zi.
«Maestro Wen» expone y desarrolla las doctrinas de la vacuidad y de la debilidad (el principio femenino), así como los métodos taoístas de gobernanza basados en el wuwei (la no-acción o no-intervención). Sus ideas influyeron en otros destacados filósofos, principalmente su interpretación de la benevolencia como «desinterés» y «amor universal».
En la dinastía Tang, el Wen zi alcanzó la misma estimación que el Lao zi, el Zhuang zi y el Lie zi, con los que formó una tetralogía de clásicos taoístas.