Tito Livio es el único de los grandes historiadores de Roma que se mantuvo alejado de la vida pública. Eso le permitió dedicarse varias décadas a escribir su gran obra Historia de Roma (Ab urbe condita). Este monumental proyecto constaba de ciento cuarenta y dos libros, de los cuales solo se conservan treinta y cinco. La parte que ha llegado hasta nosotros refleja los mejores momentos de la Roma heroica con una prosa de innegable encanto en la que se exaltan las virtudes republicanas y el amor por la libertad.
Perdidos los libros XI a XX, el cuarto volumen de Historia de Roma en la Biblioteca Clásica recoge los libros XXI-XXV. En ellos, el autor va a «narrar por escrito la guerra más memorable de cuantas se llevaron jamás a cabo», es decir, la Segunda Guerra Púnica, que enfrentó a las dos grandes potencias del Mediterráneo: los cartagineses capitaneados por Aníbal, y los romanos.
Un estudio psicológico sobre la maldad humana.
Todos hacemos cosas malas. Todos mentimos, engañamos y hacemos daño a los demás. Todos sabemos lo que es el mal. Pero, ¿nos convierte eso en seres malvados? ¿Qué nos diferencia de los grandes criminales de la historia?
En este ensayo inteligente y accesible, la doctora Julia Shaw se adentra en el funcionamiento de los pensamientos y las acciones más malvadas. Sirviéndose de conocimientos propios de la psicología y la neurociencia, nos muestra que los mismos mecanismos que hacen posibles los crímenes más atroces también pueden funcionar a nuestro favor, ya que forman parte de nuestra naturaleza.
Gracias a una convincente combinación de ciencia, cultura popular y ejemplos de la vida real, este libro es capaz de plantear cuestiones como ¿cuánto se parece nuestro cerebro al de un psicópata?, ¿cuántas personas fantasean con cometer un asesinato?, ¿nuestras inclinaciones sexuales nos hacen malas personas? o ¿quién se convierte en terrorista? y resultar fascinante y convincente al dar las respuestas.
A lo largo de su vida, Emil Cioran dedicó numerosos artículos y prefacios tanto a los más diversos autores como a la propia creación literaria y artística. La disparidad de los temas de reflexión y de las fechas de redacción no oculta la gran homogeneidad del conjunto, debida, sin duda, a la impregnación, de cada texto, con las obsesiones personales del autor. En esta suma de afilados retratos y breves ensayos se revela el Cioran irónico, por no decir cáustico, que muchos conocemos, junto al que se deja fascinar por autores como Paul Valéry, Mircea Eliade, Samuel Beckett, María Zambrano, Francis Scott Fitzgerald o Jorge Luis Borges. Fruto de la amistad o del arrebato, estos singularísimos textos no dejan de ser, en realidad, unos fascinantes ejercicios de profundización en el conocimiento de sí mismo.